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José Gorostiza

Publicado: 01/07/2007 19:20 por iuristantum en o->

 

 

Lleno de mí, sitiado en mi epidermis
por un dios inasible que me ahoga,
mentido acaso
por su radiante atmósfera de luces
que oculta mi conciencia derramada,
mis alas rotas en esquirlas de aire,
mi torpe andar a tientas por el lodo;
lleno de mí —ahito— me descubro
en la imagen atónita del agua,
que tan sólo es un tumbo inmarcesible,
un desplome de ángeles caídos
a la delicia intacta de su peso,
que nada tiene
sino la cara en blanco
hundida a medias, ya, como una risa agónica,
en las tenues holandas de la nube
y en los funestos cánticos del mar
—más resabio de sal o albor de cúmulo
que sola prisa de acosada espuma.
No obstante —oh paradoja— constreñida
por el rigor del vaso que la aclara,
el agua toma forma.
En él se asienta, ahonda y edifica,
cumple una edad amarga de silencios
y un reposo gentil de muerte niña,
sonriente, que desflora
un más allá de pájaros
en desbandada.
En la red de cristal que la estrangula,
allí, como en el agua de un espejo,
se reconoce;
atada allí, gota a gota,
marchito el tropo de espuma en la garganta,
¡qué desnudez de agua tan intensa,
qué agua tan agua,
está en su orbe tornasol soñando,
cantando ya una sed de hielo justo!
¡Mas qué vaso —también— más providente
éste que así se hinche
como una estrella en grano,
que así, en heroica promisión, se enciende
como un seno habitado por la dicha,
y rinda así, puntual,
una rotunda flor
de transparencia al agua,
un ojo proyectil que cobra alturas
y una ventana a gritos luminosos
sobre esa libertad enardecida
que se agobia de cándidas prisiones!

 

 

Luis Cernuda

Publicado: 01/07/2007 19:21 por iuristantum en o->

 

 

El gobierno francés, ¿o fue el gobierno inglés?, puso una lápida
En esa casa de 8 Great College Street, Camden Town, Londres,
Adonde en una habitación Rimbaud y Verlaine, rara pareja,
Vivieron, bebieron, trabajaron, fornicaron,
Durante algunas breves semanas tormentosas.
Al acto inaugural asistieron sin duda embajador y alcalde,
Todos aquellos que fueran enemigos de Verlaine y Rimbaud cuando vivían.

La casa es triste y pobre, como el barrio,
Con la tristeza sórdida que va con lo que es pobre,
No la tristeza funeral de lo que es rico sin espíritu.
Cuando la tarde cae, como en el tiempo de ellos,
Sobre su acera, húmedo y gris el aire, un organillo
Suena, y los vecinos, de vuelta del trabajo,
Bailan unos, los jóvenes, los otros van a la taberna.

Corta fue la amistad singular de Verlaine el borracho
Y de Rimbaud el golfo, querellándose largamente.
Mas podemos pensar que acaso un buen instante
Hubo para los dos, al menos si recordaba cada uno
Que dejaron atrás la madre inaguantable y la aburrida esposa.
Pero la libertad no es de este mundo, y los libertos,
En ruptura con todo, tuvieron que pagarla a precio alto.

Sí, estuvieron ahí, la lápida lo dice, tras el muro,
Presos de su destino: la amistad imposible, la amargura
De la separación, el escándalo luego; y para éste
El proceso, la cárcel por dos años, gracias a sus costumbres
Que sociedad y ley condenan, hoy al menos; para aquél a solas
Errar desde un rincón a otro de la tierra,
Huyendo a nuestro mundo y su progreso renombrado.

El silencio del uno y la locuacidad banal del otro
Se compensaron. Rimbaud rechazó la mano que oprimía
Su vida; Verlaine la besa, aceptando su castigo.
Uno arrastra en el cinto el oro que ha ganado; el otro
Lo malgasta en ajenjo y mujerzuelas. Pero ambos
En entredicho siempre de las autoridades, de la gente
Que con trabajo ajeno se enriquece y triunfa.

Entonces hasta la negra prostituta tenía derecho de insultarles;
Hoy, como el tiempo ha pasado, como pasa en el mundo,
Vida al margen de todo, sodomía, borrachera, versos escarnecidos,
Ya no importan en ellos, y Francia usa de ambos nombres y ambas obras
Para mayor gloria de Francia y su arte lógico.
Sus actos y sus pasos se investigan, dando al público
Detalles íntimos de sus vidas. Nadie se asusta ahora, ni protesta.

"¿Verlaine? Vaya, amigo mío, un sátiro, un verdadero sátiro.
Cuando de la mujer se trata; bien normal era el hombre,
Igual que usted y que yo. ¿Rimbaud? Católico sincero, como está demostrado."
Y se recitan trozos del “Barco Ebrio” y del soneto a las “Vocales”.
Mas de Verlaine no se recita nada, porque no está de moda
Como el otro, del que se lanzan textos falsos en edición de lujo;
Poetas mozos de todos los países hablan mucho de él en sus provincias.

¿Oyen los muertos lo que los vivos dicen luego de ellos?
Ojalá nada oigan: ha de ser un alivio ese silencio interminable
Para aquellos que vivieron por la palabra y murieron por ella,
Como Rimbaud y Verlaine. Pero el silencio allá no evita
Acá la farsa elogiosa repugnante. Alguna vez deseó uno
Que la humanidad tuviese una sola cabeza, para así cortársela.
Tal vez exageraba: si fuera sólo una cucaracha, y aplastarla.

 

 



Declaraciones de independencia

Publicado: 04/07/2007 23:18 por iuristantum en Iuris

 

 

EN CONGRESO, 4 DE JULIO DE 1776
DECLARACIÓN DE LOS REPRESENTANTES DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA
REUNIDOS EN CONGRESO GENERAL




           Cuando en el curso de los acontecimientos humanos se hace necesario para un pueblo disolver los lazos políticos que le unían a otro, y asumir entre las potencias de la Tierra la posición separada e igual a que las leyes de la Naturaleza y del Dios de la Naturaleza le dan derecho, un decente respeto a las opiniones de la Humanidad requiere declarar las causas que le impelen a la separación.

Sostenemos que estas verdades son por sí mismas evidentes: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos se encuentran la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para asegurar estos derechos se instituyen entre los hombres gobiernos, los cuales derivan sus justos poderes del consentimiento de los gobernados; que cuandoquiera que alguna forma de gobierno se torna destructiva de estos fines es derecho de las gentes alterarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno, poniendo sus fundamentos en los principios y organizando sus poderes de la forma que juzguen que más verosímilmente llevará a su seguridad y felicidad. La prudencia, ciertamente, dictará que un gobierno largamente establecido no se cambie por causas leves y transitorias; y, de acuerdo con esto, la experiencia ha mostrado siempre que los hombres están más dispuestos a sufrir, mientras puedan sus males sufrirse, que a hacerse justicia aboliendo las formas a las cuales están acostumbrados. Pero cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, que persiguen invariablemente el mismo fin, atestigua el designio de someterles a un absoluto despotismo, es su derecho, es su deber, derribar a un tal gobierno y proveer nuevas garantías para su futura seguridad. Tal ha sido el paciente sufrimiento de estas colonias, y tal es ahora la necesidad que las constriñe a modificar sus anteriores sistemas de gobierno. La historia del presente rey de la Gran Bretaña es una historia de repetidas injurias y usurpaciones, todas las cuales tienen como directo objeto el establecimiento de una tiranía absoluta sobre estos estados. Para probar esto, sométanse los hechos a un mundo imparcial.

  Ha rehusado su sanción a leyes, las más saludables y necesarias para el bien público.

  Ha prohibido a sus gobernadores aprobar leyes de inmediata y apremiante importancia, a menos que fueran suspendidas hasta la obtención de su sanción; y, una vez suspendidas, ha omitido por completo prestarles atención.

  Ha rehusado aprobar otras leyes para el acomodo de grandes comunidades, a menos que renunciaran al derecho de representación en la legislatura, un derecho inestimable para ellas, y temible para los tiranos solamente.

  Ha convocado a los cuerpos legislativos en lugares inusuales, incómodos y distantes del lugar de depósito de sus archivos públicos, con el solo propósito de fatigarlos hasta que se plegasen a sus disposiciones.

  Ha disuelto repetidamente Cámaras de Representación, por oponerse con viril firmeza a sus invasiones de los derechos de las gentes.

  Ha rehusado por largo tiempo, tras tales disoluciones, convocar nuevas elecciones; por donde los poderes legislativos, incapaces de aniquilación, han vuelto al pueblo en pleno para su ejercicio; quedando el estado entretanto expuesto a todos los peligros de invasiones externas y convulsiones internas.

  Se ha esforzado en evitar la población de estos estados; con tal propósito ha obstruido las leyes de naturalización de extranjeros, rehusando aprobar otras que alentasen sus migraciones aquí, y ha elevado las condiciones para nuevas apropiaciones de tierras.

  Ha obstruido la administración de la justicia, rehusando su sanción a leyes para el establecimiento de poderes judiciales.

  Ha hecho a los jueces dependientes de su sola voluntad para el ejercicio de sus cargos y el monto y pago de sus salarios.

  Ha erigido una multitud de nuevos cargos, y enviado aquí enjambres de funcionarios para acosar a nuestra gente y devorar su sustancia.

  Ha mantenido entre nosotros, en tiempo de paz, ejércitos en pie de guerra, sin el consentimiento de nuestras legislaturas.

  Ha influido para volver a los militares independientes de y superiores al poder civil.

  Se ha confabulado con otros para sujetarnos a una jurisdicción ajena a nuestra Constitución, y no reconocida por nuestras leyes, otorgando su sanción a sus actos de pretendida legislación:
   Para acuartelar entre nosotros grandes unidades de tropas armadas;
   Para protegerlas, por medio de un juicio fingido, del castigo por cualesquiera asesinatos que cometieran entre los habitantes de estos estados;
   Para interrumpir nuestro comercio con todas las partes del mundo;
   Para gravarnos con impuestos sin nuestro consentimiento;
   Para privarnos, en muchos casos, de los beneficios del juicio por jurado;
   Para transportarnos allende los mares para ser juzgados por supuestas ofensas;
   Para abolir el libre sistema de las leyes inglesas en una provincia vecina, estableciendo en ella un gobierno arbitrario, y ampliando sus límites, como para volverla a un tiempo un ejemplo y un instrumento adecuado para introducir el mismo gobierno absoluto en estas colonias;
   Para arrebatarnos nuestras Cartas, aboliendo nuestras leyes más preciosas, y alterando fundamentalmente las formas de nuestros gobiernos;
   Para suspender nuestras legislaturas propias, y declararse ellos mismos investidos del poder de legislar por nosotros en todos los casos.

  Ha abdicado su gobierno aquí, declarándonos fuera de su protección y haciéndonos la guerra.

  Ha saqueado nuestros mares, devastado nuestras costas, incendiado nuestras ciudades, y destruido las vidas de nuestra gente.

  Está, en estos momentos, transportando grandes ejércitos de mercenarios extranjeros para completar las obras de muerte, desolación y tiranía, ya comenzadas con circunstancias de crueldad y perfidia, con apenas paralelo en las más bárbaras edades, y totalmente indignas de la cabeza de una nación civilizada.

  Ha obligado a nuestros conciudadanos cautivados en alta mar a tomar las armas contra su país, a convertirse en verdugos de sus amigos y hermanos, o a caer ellos a sus manos.

  Ha excitado insurrecciones entre nosotros, y se ha esforzado en traer sobre los habitantes de nuestras fronteras a los despiadados indios salvajes, cuya conocida ley de guerra es la indistinta destrucción de todas las edades, sexos y condiciones.

En cada fase de estas opresiones hemos solicitado su remedio en los más humildes términos: nuestras repetidas peticiones han sido respondidas solamente con repetidas injurias. Un príncipe cuyo carácter está de tal modo marcado por todo acto que puede definir a un tirano es indigno de ser el gobernante de un pueblo libre.

Y no hemos sido deficientes en atenciones hacia nuestros hermanos británicos. Les hemos advertido de tanto en tanto de los intentos de su legislatura de extender sobre nosotros una jurisdicción injustificable. Les hemos rememorado las circunstancias de nuestra migración y establecimiento aquí. Hemos apelado a su natural justicia y magnanimidad, y les hemos conjurado por los lazos de nuestra común estirpe a denunciar esas usurpaciones, que inevitablemente habrían de interrumpir nuestra unión y correspondencia. También ellos han sido sordos a la voz de la justicia y de la consanguinidad. Debemos, por tanto, reconocer la necesidad que proclama nuestra separación, y considerarlos, como consideramos al resto de la Humanidad, enemigos en la guerra y, en la paz, amigos.

Nosotros, por tanto, los representantes de los Estados Unidos de América, reunidos en congreso general, apelando al Supremo Juez del mundo por lo que atañe a la rectitud de nuestras intenciones, en el nombre y por la autoridad de las buenas gentes de estas colonias, solemnemente publicamos y declaramos que estas colonias son, y por derecho deben ser, estados libres e independientes; que quedan absueltas de toda lealtad a la Corona británica, y que cualquier conexión política entre ellas y el estado de Gran Bretaña queda y debe quedar totalmente disuelta; y que, como estados libres e independientes, tienen completo poder para declarar la guerra, concluir la paz, contraer alianzas, establecer comercio, y para realizar todos los actos y hacer todas las cosas que los estados independientes pueden por derecho hacer. Y en apoyo de esta declaración, con firme confianza en la protección de la Divina Providencia, mutuamente empeñamos nuestras vidas, nuestras fortunas y nuestro sagrado honor.


  John Hancock
 
New-Hampshire: Josiah Bartlett; Wm. Whipple; Matthew Tornton.
 
Massachusetts-Bay: Saml. Adams; John Adams; Robt. Treat Paine; Elbridge Gerry.
 
Rhode-Island & Providence, &c.: Step. Hopkins; William Ellery.
 
Connecticut: Roger Sherman; Saml. Huntington; Wm. Williams; Oliver Wolcott.
 
New-York: Wm. Floyd; Phil. Livingston; Frans. Lewis; Lewis Morris.
 
New-Jersey: Richd. Stockton; Jno. Witherspoon; Fras. Hopkinson; John Hart; Abra. Clark.
 
Pennsylvania: Robt. Morris; Benjamin Rush; Benja. Franklin; John Morton; Geo. Clymer; Jas. Smith; Geo. Taylor; James Wilson; Geo. Ross.
 
Delaware: Caesar Rodney; Geo. Read; (Tho. M:Kean).
 
Maryland: Samuel Chase; Wm. Paca; Thos. Stone; Charles Carroll, of Carrollton.
 
Virginia: George Wythe; Richard Henry Lee; Ths. Jefferson; Benja. Harrison; Thos. Nelson, jr.; Francis Lightfoot Lee; Carter Braxton.
 
North-Carolina: Wm. Hooper; Joseph Hewes; John Penn.
 
South-Carolina: Edward Rutledge; Thos. Heyward, junr.; Thomas Lynch, junr.; Arthur Middleton.
 
Georgia: Button Gwinnett; Lyman Hall; Geo. Walton.

 

Musée d'Orsay, 1.863

Publicado: 05/07/2007 16:40 por iuristantum en o-o

 

 

 

 

http://clara-darling.blogspot.com/

 

Ana Nuño

Publicado: 09/07/2007 21:19 por iuristantum en o-*

 

             Porque, en efecto, nuestros gimnastas nos proponen un “Pilates” paradójico: no mueva usted un solo músculo moral, y verá lo rápido que logra emular esta postura, por lo demás tan complicada.

Pero es un “Pilates” viejo, qué digo viejo, antañón. Al que la inteligencia hemipléjica “côté gauche” es muy afecta. Recordaré sólo un caso célebre y relativamente reciente, el del suicidio de Sylvia Plath. Muy brevemente: esta poeta norteamericana se quitó la vida a los 30 años, un día de febrero de 1963, metiendo su cabecita (linda cabecita) en el horno del piso de alquiler donde vivía y abriendo el gas. Meses antes la había dejado su marido, el también poeta Ted Hugues. Ella se encontró teniendo que ocuparse de los dos hijos habidos del matrimonio, de corta edad ambos, y sin dinero ni trabajo. Para colmo, el invierno aquel, al que no sobrevivió, fue uno de los más crudos registrados en Londres en muchos años.

Pues bien, la versión canónica del suicidio de la Plath, acuñada por el crítico Al Alvarez y hasta el día de hoy repetida cual salmodia por los hemipléjicos del planeta literario, que también son legión, reza así: “Why did she kill herself? In part, I suppose, it was "a cry for help" which fatally misfired. But it was also a last desperate attempt to exorcise the death she had summed up in her poems.” Versión corta (la más socorrida por los plumíferos): “The more she wrote about death, the more fertile her imaginative world became.”

El suicidio es una forma más de morir. Los romanos fueron los últimos, en nuestra civilización occidental, en no estigmatizarla. Si tu vida es un callejón sin salida, por causa de una enfermedad o un revés de fortuna, quitártela no sólo es preferible a prolongar una existencia dolorosa, miserable o las dos cosas, sino que también es una manera de ponerle el punto final donde al interesado le parezca que perdurará, en una versión menos degradada (los romanos habrían dicho “más honrosa”), en la única forma de inmortalidad que conocemos, en la memoria de quienes te conocieron, apreciaron y quisieron.

Todo lo otro, el manoseo promiscuo de los eutanásicos y el titilarle el morbo a Lázaro, además de obsceno, es una muestra más de la puerilidad de nuestros expertos en Pilates.

 

 

P.s. I, II

 

Mary McCarthy & Hannah Arendt

Publicado: 11/07/2007 17:02 por iuristantum en o-*

Tengo la impresión, acaso subjetiva, de que el gusano de la igualdad está devorando no sólo los viejos cimientos económicos y sociales, sino también la estructura misma de la conciencia, está echando abajo las ‘diferencias de clase’ entre lo sano y lo insano, lo bello y lo feo, lo bueno y lo malo. Concretamente, me doy cuenta de que me siento culpable y rara en presencia de un psicótico, como si yo, en aras de la igualdad, tuviera que ocultar mi salud mental. Lo mismo me sucede con alguien que es estúpido; me mortifica hablar con una persona así, tengo miedo de decir algo que pueda sacar a relucir su estupidez.

París, 9 de junio de 1964.

 

Hablemos del asunto de la igualdad; de lo más interesante. El vicio principal de toda sociedad igualitaria es la Envidia: el gran vicio de la sociedad griega libre. Y la gran virtud de todas las aristocracias es, a mi juicio, que todos saben quiénes son y, por consiguiente, no se comparan con otros. Este compararse constantemente es realmente la quintaesencia de la vulgaridad. Si no incurres en ese hábito espantoso, inmediatamente te acusan de arrogante, como si al no compararte te estuvieras situando por encima de todos. Un malentendido fácil de comprender.

Nueva York, 23 de junio de 1.964.

 

Elliot Ewritt

Publicado: 11/07/2007 17:38 por iuristantum en sin tema

 

 

Charles Bukowski

Publicado: 11/07/2007 22:59 por iuristantum en o->

 

The dead do not need
aspirin or
sorrow,
I suppose.

 

but they might need
rain.
not shoes
but a place to
walk.

 

not cigarettes,
they tell us,
but a place to
burn.

 

or we're told:
space and a place to
fly
might be the
same.

 

the dead don't need
me.

 

nor do the
living.

 

but the dead might need
each
other.

 

in fact, the dead might need
everything we
need

 

and
we need so much
if we only knew
what it
was.

 

it is
probably
everything

 

and we will all
probably die
trying to get
it

 

or die

 

because we
don't get
it.

 

I hope
you will understand
when I am dead

 

I got
as much
as
possible.

 

Steven Pinker

Publicado: 14/07/2007 23:53 por iuristantum en o->

 

             La joven finalmente había sobrevivido al accidente de coche. Cinco meses después de que partes de su cerebro fuesen dañadas, pudo abrir los ojos, pero no respondía a estímulos visuales, sonidos ni a pinchazos. En jerga neurológica, se la declaró en estado vegetativo permanente. En lenguaje corriente, más cruel, era un vegetal.

Así que imagine el asombro de los científicos británicos y belgas cuando escanearon su cerebro por medio de un tipo de MRI que detecta el flujo de sangre a partes activas del cerebro. Al pronunciar frases, se activaban las partes relacionadas con el lenguaje. Cuando le pedían que se imaginara moviéndose por las habitaciones de su casa, las áreas involucradas en la navegación espacial y el reconocimiento de lugares se reforzaban. Y cuando le pedían que se imaginara jugando al tenis intervenían las regiones que disparan el movimiento. En realidad, sus escáneres se diferenciaban muy poco de los de los voluntarios sanos. En apariencia, la mujer tenía indicios de consciencia.

Intente comprender cómo sería ser esta mujer. ¿Apreciaría las palabras y los cuidados de sus apenados familiares mientras le tortura su incapacidad de hacerles entender que puede comprenderlos a ellos? ¿O está ud. flotando en una neblina , con una chispa de vida provocada por una voz sólo para regresar de nuevo a la nada? Si pudiéramos experimentar esta existencia, ¿la preferiríamos a la muerte? Y si estas preguntas tuvieran respuesta, ¿cambiarían nuestras políticas respecto a pacientes que no responden –convirtiendo el caso de Terri Schiavo en un juego de niños?

El informe de Septiembre pasado sobre este caso poco usual sólo ha sido la última conmoción procedente de un campo emergente, la ciencia de la consciencia. Preguntas que antes pertenecieron al campo de la especulación teológica o a las conversaciones informales de salón, se encuentran ahora en la vanguardia de la neurociencia cognitiva. Con algunos problemas, sa ha llegado a un esbozo de consenso. Con otros, la confusión es tan profunda que puede que no se resuelvan nunca. Algunas de nuestras convicciones más profundas sobre lo que significa ser humano se han visto sacudidas.

No debería sorprendernos que la investigación sobre la consciencia sea alternativamente estimulante y perturbadora. No hay ningún otro asunto que se le parezca. Como ya apuntó René Descartes, nuestra propia consciencia es la cosa más indudable que hay. La mayoría de las religiones la sitúan en un alma que sobrevive a la muerte del cuerpo para recibir su justo merecido o para fundirse en una mente global. Para cada uno de nosotros la consciencia es como la vida en sí misma, la razón por la que Woody Allen dijo “No quiero alcanzar la inmortalidad a través de mi trabajo. Quiero conseguirla no muriendo” . Y la convicción de que otras personas pueden sufrir o prosperar como todos los demás es la esencia de la empatía y el fundamento de la moralidad.

Para obtener progreso científico en un campo tan complejo, es de utilidad eliminar algunas pistas falsas. La consciencia seguramente no depende del lenguaje. Los bebés, muchos animales y los pacientes privados del lenguaje por lesiones cerebrales no son robots insensatos; tienen reacciones como las nuestras que indican que hay alguien ahí. Tampoco la consciencia es equivalente a autoconciencia. A veces podemos estar abstraídos con música, ejercicio o placer sensual, pero esto no es lo mismo que quedar inconsciente.

EL PROBLEMA “FÁCIL” Y EL PROBLEMA “DIFÍCIL”

lo que queda no es un problema en torno a la consciencia, sino dos, que el filósofo David Chalmers ha etiquetado como el Problema Fácil y el Problema Difícil. Denominar como fácil el primer problema es en broma: es fácil en el mismo sentodo en que lo es curar el cáncer o enviar a alguien a Marte. Es decir, los científicos saben más o menos qué buscar, y con suficiente aportación de inteligencia y financiación podrían resolverlo probablemente en este siglo.

¿Qué es exactamente el Problema Fácil? Es el que Freud hizo famoso, la diferencia entre pensamiento consciente e inconsciente. Algunas clase de información cerebral – como las superficies que uno tiene delante, los ensueños, los planes para el dia, los placeres y las molestias- son conscientes. Uno puede considerarlos, discutirlos y hacer de ellos una guía de conducta. Otras clases, como el control del ritmo cardíaco, las reglas que ordenan las palabras mientras se habla y la secuencia de contracciones musculares que hacen que uno pueda sostener un lápiz, son inconscientes. Tienen que estar en alguna parte del erebro porque uno no podría andar ni hablar ni ver sin ellos, pero están completamente aparte de nuestros circuitos de planificación y racionamiento, y no podemos decir nada acerca de ellos.

El Problema Fácil, entonces, consiste en distinguir el cálculo mental consciente del inconsciente, identificar sus correlaciones en el cerebro y explicar por qué evolucionó.

El Problema Difícil, por otra parte, es por qué se tiende a tener un proceso consciente en la cabeza –por qué hay primera persona, experiencia subjetiva. No sólo hace que un objeto verde parezca diferente de otro rojo, nos recuerde otros objetos verdes y nos inspire a decir “eso es verde” (el Problema Fácil), sino que también realmente parece verde: produce una experiencia de cualidad de lo verde que no es reducible a ninguna otra cosa. Como dijo Louis Armstrong en respuesta a una pregunta para definir el jazz, “Si tienes que preguntar qué es, es que nunca podrás saberlo”.

El Problema Difícil es cómo la experiencia subjetiva surge a partir del cálculo neuronal. El problema es difícil porque nadie sabe qué aspecto podría tener una solución, o ni siquiera si es un problema científico auténtico, para empezar. No sorprende que todo el mundo esté de acuerdo en que el Problema Difícil (si es un problema) sigue siendo un misterio.

Aunque ninguno de los dos problemas ha sido resuelto, los neurólogos están de acuerdo en muchas de las propiedades de ambos, y la característica menos controvertida es la que resulta más chocante a los profanos . Francis Crick la llamó “la hipótesis asombrosa” –la idea de que nuestros pensamientos, sensaciones, placeres y dolores consisten completamente en actividad fisiológica de los tejidos cerebrales. La consciencia no consiste en un alma etérea que utiliza el cerebro como se usa una PDA; La consciencia es la actividad del cerebro.

EL CEREBRO ES UNA MÁQUINA

Los científicos han exorcizado el fantasma de la máquina no porque sean mecanicistas aguafiestas sino porque han acumulado pruebas de que cada aspecto de la consciencia puede vincularse con el cerebro. Por medio de MRI funcional, los neurocientíficos cognitivos pueden casi leer los pensamientos de las personas a partir del flujo de sangre en el cerebro. Pueden decir, por ejemplo, cuándo una persona está pensando en una cara o en un lugar, o si la imagen que la persona está viendo es una botella o un zapato.

Y la consciencia se puede manejar por mediante manipulaciones físicas. La estimulación eléctrica del cerebro durante la cirugía puede causar que una persona tenga alucinaciones que son indistinguibles de la realidad, como una canción sonando en la habitación o una fiesta infantil de cumpleaños. Compuestos químicos que afectan al cerebro, desde cafeína o alcohol hasta el Prozac y el LSD, pueden alterar profundamente el modo en que la gente piensa, siente y ve, La cirugía que secciona el cuerpo calloso separando los dos hemisferios (un tratamiento para la epilepsia), genera dos consciencias dentro del mismo cráneo, como si el alma pudiera partise en dos con un cuchillo.

Y cuando la actividad fisiológica del cerebro termina, todo lo que se puede decir de la consciencia de una persona es que es inexistente.


LA ILUSIÓN DEL CONTROL

Otra conclusión asombrosa de la ciencia de la consciencia es que el sentimiento intuitivo de que hay un “Yo” ejecutivo sentado en una sala de control en nuestro cerebro, explorando las pantallas de los sentidos y pulsando los botones de los músculos, es una ilusión. La consciencia resulta consistir en un maelstrom de eventos distribuídos a lo largo de todo el cerebro. Estos eventos compiten por la atención, y cuando un evento destaca sobre los demás, el cerebro racionaliza el resultado después del hecho y trama la impresión de que un yo individual estaba al mando desde el principio.

Consideremos los famosos experimentos sobre disonacia cognitiva. Cuando un experimentador hizo soportar descargas eléctricas a personas en un falso experimento de aprendizaje, aquellos que recibieron una buena razón (“Ayudará a los científicos a comprender el aprendizaje”) dieron una tasa de sacudidas más dañinas que aquellos que recibieron razones más endebles (“Tenemos curiosidad”). Presumiblemente, esto se debe a que el segundo grupo encontraría estúpido sufrir sin una buena razón para ello. Y cuando se les preguntó por qué aceptaron las descargas, ofrecieron con total sinceridad falsas razones propias, tales como “solía trastear con radios y estaba estaba acostumbrado a las descargas eléctricas”.

No sólo se racionalizan decisiones en circunstancias simples, sino también la textura de nuestra experiencia inmediata. Todos sentimos ser conscientes de un mundo rico y detallado ante nuestros ojos. Pero fuera de nuestro centro de enfoque, la visión es sorprendentemente imprecisa. Tan sólo pruebe a alejar una mano algunas pulgadas de la línea directa de visión y trate de contar los dedos. Y si alguien quitara y repusiera un objeto cada vez que usted parpadea (cosa que los experimentadores pueden simular proyectando dos imágenes en rápida secuencia), usted podría tener dificultades para advertir el cambio. Ordinariamente, nuestros ojos saltan de un lugar a otro, posándose en cualquier cosa que requiera nuestra atención en base a qué se necesite saber. Esto nos engaña haciéndonos creer que siempre hay una imagen completa al detalle –un ejemplo de cómo sobreestimamos el alcance y el poder de nuestra propia consciencia.

Nuestra autoría de actos voluntarios puede ser también una ilusión, el resultado de advertir una correlación entre aquello que decidimos y cómo se mueven nuestros cuerpos. El psicólogo Dan Wegner ha estudiado el juego de salón en el cual un sujeto está sentado ante un espejo mientras alguien tras él extiende sus brazos bajo las axilas del sujeto y los agita, haciendo parecer que el primero mueve sus propios brazos. Si el sujeto escucha una grabación indicando cómo moverlos a la persona que está tras él (saludar, tocar la nariz del sujeto, y cosas así) el sujeto siente si fuera él quien tiene el control de los brazos.

La manipulación del cerebro se evidencia de modo incluso más drástico en condiciones neurológicas en que las partes sanas dan explicación a las debilidades de las partes dañadas (que son invisibles al yo porque son parte del yo). Un paciente incapaz de experimentar el click de reconocer a su esposa cuando la ve, pero que reconoce que esa persona se parece y actúa como ella, deduce que se trata de una impostora increíblemente bien preparada. Un paciente que cree que está en su casa y a quien se le mustra el ascensor del hospital dice sin inmutarse “No te imaginas lo que nos costó instalarlo”.

¿Por qué existe la consciencia, al menos en el sentido del Problema Fácil, en que algunas clases de información están accesibles y otras están ocultas? Una razón es la sobrecarga de información. Igual que una persona puede quedar inundada por el torrente de información procedente de los medios electrónicos, los circuitos de decisión del cerebro podrían quedarse atascados si cada garabato, cada tic muscular que fuera alguna vez registrado en el cerebro le fuera entregado de nuevo continuamente. En vez de eso, nuestra memoria de trabajo y nuestro centro de atención reciben resúmenes ejecutivos de los eventos y estados que son más relevantes para mantener actualizada una comprensión del mundo y proyectar qué hacer a continuación. El psicólogo cognitivo Bernard Baars compara la consciencia con una pizarra global en la que los procesos cerebrales publican sus resultados y controlan los resultados de los otros.

CREERNOS NUESTRAS PROPIAS MENTIRAS

Una segunda razón por la que la información puede estar cerrada a la consciencia es estratégica. El biólogo evolucionsta Robert Trivers ha escrito que una persona tiene un motivo para venderse a sí mismo como un agente compasivo, racional y competente. El mejor propagandista es aquel que cree sus propias mentiras, asegurando así que el engaño no pueda ser traicionado por tics nerviosos o auto-contradicciones. Así que el cerebro debe haber sido moldeado para mantener la información comprometedora apartada de los procesos conscientes que gobiernan nuestra interacción con otras personas. Al mismo tiempo, mantiene la información cerca en procesos inconscientes para evitar que la persona se aleje demasiado del contacto con la realidad.

¿Y qué decir del cerebro mismo? Uno debería asombrarse de cómo los científicos podrían ni siquiera empezar a buscar el asiento de la consciencia entre la cacofonía ininteligible de cien billones de neuronas. El truco consiste en ver qué partes del cerebro cambian cuando la consciencia de una persona salta de una experiencia a otra. Con una técnica, llamada rivalidad binocular, se muestran al ojo izquierdo barras verticales, y al derecho barras horizontales. Los ojos compiten por la consciencia, de manera que la persona ve barras horizontales durante unos segundos, luego verticales y así sucesivamente.

Un modo fácil de experimentar el efecto uno mismo es mirar a través de un tubo de papel con el ojo derecho hacia una pared blanca, y mantener la mano izquierda delante del ojo izquierdo. Tras unos pocos segundos, aparecerá un agujero blanco en la mano, después desaparecerá y después aparecerá de nuevo.

Los monos experimentan rivalidad binocular. Pueden aprender a pulsar un botón cada vez que su percepción cambia, mientras sus cerebros están conectados con electrodos que registran cualquier cambio de actividad. El neurólogo Nikos Logothetis descubrió que las estaciones más tempranas de la entrada visual en la parte trasera del cerebro apenas tenían actividad cuando la consciencia de los monos saltaba de un estado a otro. En vez de eso, era una región situada más abajo en la corriente de información y que registra las formas coherentes y objetos la que apunta a la consciencia de los monos. Ahora bien, esto no significa que esta zona de la parte inferior del cerebro sea como la pantalla de TV de la consciencia. Lo que significa, de acuerdo con la teoría de Crick y su colaborador Christof Koch, es que la consciencia reside solamente en las partes “más altas” del cerebro que están conectadas a circuitos para las emociones y la toma de decisiones, justo lo que cabría esperar de la metáfora de la pizarra.


ONDAS CEREBRALES

Se puede seguir la pista de la consciencia no sólo en el espacio, sino también en el tiempo. Es bien conocido por los neurólogos que la consciencia depende de ciertas frecuencias de oscilación en el electroencefalograma (EEG). Estas ondas cerebrales consisten en bucles de activación entre el córtex (la superficie arrugada del cerebro) y el tálamo (el conjunto de centros de actividad en la parte central que sirven como estaciones de transmisiones de entrada-salida). Ondas amplias, lentas y regulares indican un coma, anestesia o un estado de dormir sin soñar. Las más cortas, rápidas y picudas corresponden a un estado despierto y alerta. Estas ondas no son como el zumbido inútil de un electrodoméstico ruidoso, sino que pueden permitir a la consciencia hacer su trabajo en el cerebro. Pueden armonizar la actividad de regiones distantes (una para el color, otra para la forma, una tercera para el movimiento) en una experiencia consciente coherente, un poco como las emisoras y los receptores de radio sintonizan en la misma frecuencia. Es suficientemente seguro que cuando dos patrones compiten por la atención en una visualización de rivalidad binocular, las neuronas que representan el ojo que está “ganando” la competición oscilan en sincronía, mientras que las que representan al que se ha contenido no lo hacen.

Así que los neurólogos están bien encaminados a identificar las correlaciones neurales de la consciencia, una parte del Problema Fácil. Pero, ¿y la explicación de cómo realmente estos eventos causan la consciencia en el sentido de la experiencia interios -el Problema Difícil?


ABORDAR EL PROBLEMA DIFÍCIL

Para apreciar la dificultad del Problema Difícil, considere cómo podría usted incluso saber si ve los colores del mismo modo que yo los veo. Seguro, usted y yo llamamos verde a la hierba. Pero quizá usted vea la hierba de un color que yo describiría, si estuviera en sus zapatos, como morado. O piense si podría existir un auténtico zombi, un ser que actuara como usted y como yo pero en quien no hay un yo que realmente sienta nada. Este fue el quid de un episodio de Star Trek en que los oficiales querían rediseñar al Teniente Data, y el fuerte debate que surgió sobre si se trataba simplemente de desmontar una máquina o cargarse una vida sensible.

Nadie sabe qué hacer con el Problema Difícil. Algunos pueden verlo como una introducción para atisbar la parte trasera del alma, pero eso sólo reetiqueta el misterio de “la consciencia” como el misterio de “el alma” -un juego de palabras que no aporta ninguna comprensión.

Muchos filósofos, como Daniel Dennett, niegan por completo la existencia del Problema Difícil. Especular sobre zombis y colores invertidos es una pérdida de tiempo, dicen, porque nada podría nunca zanjar el asunto de un modo o de otro. Cualquier cosa que usted pueda hacer para comprender la consciencia -como averiguar qué longitudes de onda hacen a la gente ver el verde o cuán similar dicen que es al azul, o qué emociones asocian con él- se reduce a proceso de información en el cerebro y por tanto cae en el ámbito del Problema Fácil, dejando nada que explicar. La mayoría de la gente reacciona ante este argumento con incredulidad porque parece negar el hecho fundamental innegable: nuestra propia experiencia.

La postura más popular entre los neurólogos ante el Problema Difícil es que permanece sin resolver por ahora pero que eventualmente sucumbirá a la investigación que lo reducirá al Problema Fácil. Otros son escépticos con este alegre optimismo porque ninguna de las incursiones en el Problema Fácil ofrece una solución al Problema Difícil y ni siquiera la acerca un poco. Identificar consciencia con fisiología del cerebro, dicen, es una suerte de “chauvinismo de la carne” que negaría dogmáticamente al Teniente Data la consciencia sólo porque no posee el tejido blando de un cerebro humano. Identificarla con proceso de información podría ir demasiado lejos en la otra dirección y admite una consciencia simple a termostatos y calculadoras -una consecuencia difícil para muchos estómagos. Algunos disidentes, como el matemático Roger Penrose, sugieren que debería encontrarse respuesta algún dia en la mecánica cuántica. Pero esto me suena al sentimiento de que la mecánica cuántica es decididamente extraña, y la consciencia es decididamente extraña, por tanto puede que la mecánica cuántica consiga explicar la consciencia.

Y está la teoría expuesta por el filósofo Colin McGinn de que el vértigo cuando consideramos el Problema Difícil es en sí mismo una peculiariedad de nuestros cerebros. Nuestros cerebros no pueden mantener cien números en la memoria, no pueden visualizar un espacio de siete dimensiones y quizá no puedan comprender intuitivamente por qué el proceso neural de información observado desde el exterior daría lugar a la experiencia subjetiva en el interior. Es en ella donde pongo mi apuesta, aunque admito que la teoría podría ser demolida cuando algún genio por nacer -un Darwin o un Einstein de la consciencia- aparezca con una idea nueva que nos deje estupefactos y que de pronto nos lo haga ver completamente claro.

Cualesquiera que resulten ser las soluciones a los problemas Fácil y Difícil, pocos científicos dudan de que se localizará la consciencia en la actividad del cerebro. Para los no científicos, esta es una perspectiva terrorífica. No sólo estrangula la esperanza de que debemos sobrevivir a la muerte de nuestros cuerpos, sino que también parece minar la noción de que somos agentes libres responsables de nuestras opciones -no sólo en esta vida, también en la por venir. En su ensayo “Lo siento, pero su alma acaba de morir”, Tom Wolfe se preocupaba porque cuando la ciencia ha matado el alma, “el espeluznante carnaval que resultará hará que la frase 'el eclipse total de todos los valores' parezca moderada”.


HACIA UNA NUEVA MORALIDAD

Mi opinión es que esto es retrógrado: la biología de la consciencia ofrece una base más sólida para la moralidad que el improbable dogma de un alma inmortal. No es sólo que la comprensión de la fisiología de la consciencia reducirá el sufrimiento humano mediante nuevos tratamientos contra el dolor y la depresión. Esta comprensión puede forzarnos a reconocer los intereses de otros seres -el núcleo de la moralidad.

Como aprende todo estudiante de Filosofía 101, nada puede forzarme a creer que nadie es consciente salvo yo. Este poder de negar que otras personas tienen sentimientos no es sólo un ejercicio académico sino un vicio demasiado generalizado, como puede verse en la larga historia de la crueldad humana. Es mas, cuando nos damos cuenta de nuestra propia consciencia es producto de nuestro cerebro y de que otra gente tiene cerebros como los nuestros, la negación de la capacidad de sentir de otras personas es absurda. “¿No tiene un Judío ojos?” preguntaba Shylock. Hoy la cuestión es más precisa. ¿No tiene un Judío -o Ärabe, o niño, o perro- un córtex cerebral y un tálamo? El hecho innegable de que todos estamos hechos de la misma materia neural hace imposible negar nuestra capacidad común de sufrir.

Y cuando uno piensa sobre eso, la doctrina de una vida-por-venir no es una idea tan estimulante después de todo, porque necesariamente devalúa la vida en la tierra. Sólo recuerde las más famosas de las personas que en la memoria reciente actuaron con la expectativa de una recompensa en el más allá: los conspiradores que secuestraron los aviones el 11 de Septiembre.

Piense, también, por qué a veces nos decimos a nosotros mismos que “la vida es corta”. Es un impulso de tender un gesto de afecto a un ser querido, de enterrar el hacha en una disputa sin sentido, de emplear el tiempo provechosamente en vez de malgastarlo. Yo podría decir que nada da más sentido a la vida que comprender que cada momento de consciencia es un precioso y frágil regalo.

 

 

The Mistery of Consciousness

*

What comes naturally (The New Yorker)  Louis Menand

Meet the Flintstones Simon Blackburn

Block that Metaphor! (TNR Online) Steven Pinker

 

Tamara de Lempicka

Publicado: 15/07/2007 00:00 por iuristantum en o-*

 

 

Federico García Lorca

Publicado: 15/07/2007 00:11 por iuristantum en o->

 

(DESDE LA TORRE DEL CRYSLER BUILDING)

Manzanas levemente heridas
por los finos espadines de plata,
nubes rasgadas por una mano de coral
que lleva en el dorso una almendra de fuego,
peces de arsénico como tiburones,
tiburones como gotas de llanto para cegar una multitud,
rosas que hieren
y agujas instaladas en los caños de la sangre,
mundos enemigos y amores cubiertos de gusanos
caerán sobre ti. Caerán sobre la gran cúpula
que untan de aceite las lenguas militares
donde un hombre se orina en una deslumbrante paloma
y escupe carbón machacado
rodeado de miles de campanillas.

Porque ya no hay quien reparta el pan ni el vino,
ni quien cultive hierbas en la boca del muerto,
ni quien abra los linos del reposo,
ni quien llore por las heridas de los elefantes.
No hay más que un millón de herreros
forjando cadenas para los niños que han de venir.
No hay más que un millón de carpinteros
que hacen ataúdes sin cruz.
No hay más que un gentío de lamentos
que se abren las ropas en espera de la bala.
El hombre que desprecia la paloma debía hablar,
debía gritar desnudo entre las columnas,
y ponerse una inyección para adquirir la lepra
y llorar un llanto tan terrible
que disolviera sus anillos y sus teléfonos de diamante.
Pero el hombre vestido de blanco
ignora el misterio de la espiga,
ignora el gemido de la parturienta,
ignora que Cristo puede dar agua todavía,
ignora que la moneda quema el beso de prodigio
y da la sangre del cordero al pico idiota del faisán.

Los maestros enseñan a los niños
una luz maravillosa que viene del monte;
pero lo que llega es una reunión de cloacas
donde gritan las oscuras ninfas del cólera.
Los maestros señalan con devoción las enormes cúpulas sahumadas;
pero debajo de las estatuas no hay amor,
no hay amor bajo los ojos de cristal definitivo.
El amor está en las carnes desgarradas por la sed,
en la choza diminuta que lucha con la inundación;
el amor está en los fosos donde luchan las sierpes del hambre,
en el triste mar que mece los cadáveres de las gaviotas
y en el oscurísimo beso punzante debajo de las almohadas.

Pero el viejo de las manos traslucidas
dirá: amor, amor, amor,
aclamado por millones de moribundos;
dirá: amor, amor, amor,
entre el tisú estremecido de ternura;
dirá: paz, paz, paz,
entre el tirite de cuchillos y melones de dinamita;
dirá: amor, amor, amor,
hasta que se le pongan de plata los labios.

Mientras tanto, mientras tanto, ¡ay!, mientras tanto,
los negros que sacan las escupideras,
los muchachos que tiemblan bajo el terror pálido de los directores,
las mujeres ahogadas en aceites minerales,
la muchedumbre de martillo, de violín o de nube,
ha de gritar aunque le estrellen los sesos en el muro,
ha de gritar frente a las cúpulas,
ha de gritar loca de fuego,
ha de gritar loca de nieve,
ha de gritar con la cabeza llena de excremento,
ha de gritar como todas las noches juntas,
ha de gritar con voz tan desgarrada
hasta que las ciudades tiemblen como niñas
y rompan las prisiones del aceite y la música,
porque queremos el pan nuestro de cada día,
flor de aliso y perenne ternura desgranada,
porque queremos que se cumpla la voluntad de la Tierra
que da sus frutos para todos.

 

Sören Kierkegaard

Publicado: 16/07/2007 18:01 por iuristantum en o->

                  Un soldado en la frontera ¿debe casarse? En la frontera del espíritu, ¿puede casarse cuando lucha noche y día como avanzada no contra los tártaros o los escitas, sino contra el orden salvaje de una melancolía esencial? ¿Puede casarse en esa avanzada? Aunque no combata día y noche y goce de treguas bastante largas, nunca se sabe cuándo comenzará la guerra porque no puede verse un armisticio en esta calma.

 

Federico Fellini

Publicado: 16/07/2007 18:02 por iuristantum en o->

 

Quien no critica a las mujeres es porque no las quiere.

 

Egon Schiele

Publicado: 16/07/2007 18:41 por iuristantum en o->

 

 

 

 

Oscar Wilde

Publicado: 16/07/2007 18:44 por iuristantum en o->

 

 

All art is quite useless.

 

Juicios

Dante

Publicado: 16/07/2007 19:47 por iuristantum en o->

 

 

Amor condusse noi ad una morte.

Quali colombe dal disio chiamante.

Nessum magior dopore che ricordarsi del tempo felice ne la miseria.

 

*

 

You came in out of the night
And there were flowers in your hand,
Now you will come out of a confusion of people,
Out of a turmoil of speech about you.

I who have seen you amid the primal things
Was angry when they spoke your name
In ordinary places.
I would that the cool waves might flow over my mind,
And that the world should dry as a dead leaf,
Or as a dandelion seed-pod and be swept away,
So that I might find you again,
Alone.

 

 

Marilyn Monroe

Publicado: 16/07/2007 20:09 por iuristantum en o-*

 

 

 

 

 Shhhh

 

Jacques Lacan

Publicado: 23/07/2007 17:56 por iuristantum en o->

 

 

Memento mori

 

 

 

Susana Rinaldi

Publicado: 23/07/2007 22:06 por iuristantum en o-*

 

 

 

 Uno

 

Nolimetangere

Publicado: 23/07/2007 23:07 por iuristantum en o-*

 

 

"Ahora puedo decir que el arte es una tontería.

Decía Arthur Rimbaud con muchísima razón. La frase, lapidaria como casi todas las buenas frases que han pervivido en la memoria, puede aplicarse al arte, a la literatura, al amor, a la verdad, a la mentira…, a casi todas las cosas que no caben en los estrechos límites de una definición. En sentido estricto ni el arte, ni la literatura, ni el amor, ni la verdad ni la mentira son una tontería, lo estúpido es intentar acotar un concepto que por su dispersión y subjetividad no permite (ni necesita tampoco) acotaciones. Y, cuando las permite, requiere de perspectiva histórica: ¿qué es el arte ahora? Tendremos una idea más o menos clara dentro de cien o de doscientos años si acaso, para entonces, sigue el mundo girando (cosa ciertamente dudosa).

Definiciones, sin embargo, sobran. El ser humano es ocioso por naturaleza y, la ociosidad, además de ser madre del vicio lo es de la definición. Te copio dos que a mí me placen especialmente, son viejitas y, acaso por ello, intemporales. Son, también, definiciones atípicas puesto que no definen nada.

Magritte:

Un aficionado se encuentra ante un lienzo en el que está representada una vaca. Se vuelve hacia el pintor y le dice: "Amigo mío, usted no entiende de vacas. Una vaca no es así". A lo que responde el pintor: "Pero si esto no es una vaca, es un cuadro".

Y sí es un cuadro es, obviamente, arte (o puede llegar a serlo de acuerdo a los conceptualistas, que ya están un poco en oxidados pero aún sobreviven).

Kandinski:

"Toda obra de arte es hija de su tiempo, muchas veces es madre de nuestros sentimientos. De la misma manera, cada período de la cultura produce un arte propio que no puede repetirse."

(De lo espiritual en el arte)


Ni repetirse ni definirse, diría yo.

¿Qué es al arte ahora? Depende, si te interesa la plástica deberías de consultar con los curadores (¡Vade retro, Satanás!), si la literatura, con los agentes literarios (otra vez vade…etc). Seguramente, unos y otros, te proporcionaran quince definiciones (o dieciséis) a cual más mentirosa que la anterior".

 

Inferno

Publicado: 23/07/2007 23:50 por iuristantum en o-o

 

 

             Los cuervos afirman que un solo cuervo podría destruir los cielos. Indudablemente, es así, pero el hecho no prueba nada contra los cielos, porque los cielos no significan otra cosa que la imposibilidad de cuervos.

Franz Kafka 

*

 

Algunos dicen con indiferencia: "Después de mí, el diluvio", en tanto que Carlomagno, agonizante, llora al ver los barcos de los normandos. Esa joven llora porque tiene los zapatos agujereados y le entra el agua. Si le digo: "¿Qué importa? Piense en esos millones de hombres que mueren de hambre en los confines de China", ella me responderá con cólera: "Están en China. Y es mi zapato el que está agujereado". Sin embargo, he aquí a otra mujer que llora por el horror del hambre china. Si le digo: "¿Qué le importa? , usted no tiene hambre", ella me mirará con desprecio "¿Qué importa mi propia comodidad?"¿Cómo pues saber lo que es mío? Los discípulos de Cristo preguntaban: ¿Quién es mi prójimo? ¿Cuál es pues la medida de un hombre? ¿Qué fines puede proponerse y qué esperanzas le están permitidas?

Simone de Beauvoir

*

 

El País publicó una vez en portada, tras un bombardeo sobre Bagdad, una fotografía muy famosa de un niño amputado. Al día siguiente escribía un lector clamando que había ido a todas las manifestaciones, ¿lo recuerda usted?, y terminaba pidiendo algo parecido a “que no se me atragante el croissant”. O sea que consistía en eso. Ahí sí está su compromiso solidario, manifestarse sí, pero el croissant es sagrado. Y eso, sobre todo esa izquierda siempre tan buena que no duda en agitar la cacerola, me produce bastante molestia. ¿O sea, señor, que usted no es capaz de asumir, de encarar en su solidaridad, un niño que muere? Y luego, respecto a los terroristas islámicos, creo que hay como un reto: ¿y bien, qué quiere usted? ¿Degollar a un hombre delante de la cámara? Muy bien, ya lo ha hecho, ¿qué más quiere? ¿Un niño? ¿Desgarrarlo y abrirle el corazón? Hágalo. ¿Y después qué, va a hacer algo más? Hemos visto a niños muertos por terroristas en Beslán, hemos visto cómo los mataban por la espalda, por cierto, ante la indiferencia española, que a veces parece no estar muy preocupada según de qué país se trate. Pero bueno, ¿tiene usted algún argumento más que ofrecer? Esto me irrita muchísimo, como entenderá. Muy bien señor, ya ha matado niños, les ha quitado el corazón. Ya hemos resistido eso. Si está todo inventado: los aztecas los abrían en caliente, los cogían y se los comían. ¿Tiene usted algún proyecto político, humano? ¿No? ¿Algún argumento más? Listo, desarmado. Mientras esto se relegue a las cavernas de internet, a los ángulos, mientras se revista de la cosa pornográfica, de la oscuridad, pues entonces seguirá teniendo esa plusvalía de lo oculto, lo clandestino, de lo que se ve a medias, de lo imprevisto, que decía Barthes. Barthes, en una de sus pocas frases lúcidas, decía “la seducción se produce en el momento de la aparición-desaparición”. Tenía razón, como cuando a una mujer se le sube la falda. Con el terror pasa igual.

Arcadi Espada

 

 

Thornton Wilder

Publicado: 24/07/2007 21:20 por iuristantum en o->

 

 

          No hay una sola mentira, eso no; pero a cada diez líneas, la verdad empieza a dar gritos, echa a correr loca y desmelanada por los corredores de su templo, ¡no se reconoce! Puedo sorportar las mentiras -dice-. No puedo sobrevivir a esta sofocante verosimilitud.

 

E. M. Cioran

Publicado: 24/07/2007 21:40 por iuristantum en o->

 

 

Lo que arruina a la alegría es su falta de rigor; obsérvese, por otra parte, la lógica de la hiel...

Lo Real me produce asma.



En vano busca Occidente una forma de agonía digna de su pasado.

Después de todo, quizás este continente no haya jugado aún su última carta. ¿Y si se dedicara a desmoralizar al resto del mundo, a propagar su pestilencia? -Sería una manera de conservar su prestigio, de fascinar todavía.

 

George Eliot

Publicado: 27/07/2007 23:27 por iuristantum en o->

 

 

             It is astonishing what a different result one gets by changing the metaphor! Once call the brain an intellectual stomach, and one’s ingenious conception of the classics and geometry as ploughs and harrows seems to settle nothing. But then, it is open to someone else to follow great authorities and call the mind a sheet of white paper or a mirror, in which case one’s knowledge of the digestive process becomes quite irrelevant. It was doubtless an ingenious idea to call the camel the ship of the desert, but it would hardly lead one far in training that useful beast. O Aristotle! if you had the advantage of being ‘the freshest modern’ instead of the greatest ancient, would you not have mingled your praise of metaphorical speech as a sign of high intelligence, with a lamentation that intelligence so rarely shows itself in speech without metaphor,—that we can so seldom declare what a thing is, except by saying it is something else?

 

Virgilio

Publicado: 28/07/2007 19:57 por iuristantum en o->

 

 

 Y entonces se insinúa un nuevo horror
en las trémulas almas de los nuestros
y dicen que Laocoonte, por la ofensa
contra el sagrado roble, por lanzar
el asta criminal contra su flanco,
ha pagado su crimen con justicia.
Reclaman que la estatua sea llevada
dentro de la ciudad y que se ruegue
a la diosa, buscando su favor.
Abrimos una brecha en la muralla
y todos se disponen al trabajo:
van colocando ruedas deslizantes
debajo de las patas de la estatua;
sogas de estopa le atan en el cuello.
La máquina fatídica traspone
nuestros muros, preñada de soldados.
Alrededor, muchachos y doncellas
van entonando cánticos sagrados,
y gozan ayudando con la pértiga.
Ya sube y se desliza, amenazante,
dentro de la ciudad. ¡Oh patria, oh casa
de los dioses de Ilión, dardanios muros
famosos en la guerra! Cuatro veces
tuvo que detenerse ante el umbral
de nuestras mismas puertas; cuatro veces
resonaron las armas en su útero;
y aun así, seguimos adelante,
por el afán cegados, inconscientes,
y el infecundo monstruo colocamos
dentro de la sagrada ciudadela.

 

Horacio

Publicado: 28/07/2007 19:58 por iuristantum en o->

 

 

 Del tiempo que separa a Ínaco de Codro,
que no temió la muerte por su patria,
de eso quieres hablar, y de la estirpe eácida,
y de las guerras bajo Ilión sagrada;

a cuánto compraríamos un buen vino de Quíos
y quién calentaría el agua al fuego;
en la casa de quién, y a qué hora del día
he de quitarme este pelignio frío,

acerca de eso, callas. Vamos, ofrece un brindis,
al novilunio y a la medianoche;
vamos, brinda, muchacho por el augur Murena:
según la voluntad, las copas mezclan

tres o nueve medidas. El vate estupefacto,
que ama a las musas porque son impares,
exigirá tres veces tres medidas; prohibe
ir más allá de tres, temiendo riñas

la Gracia, en compañía de desnudas hermanas.
A mí, me place enloquecer. ¿Por qué
la flauta berecintia detiene su soplido?
¿Y la siringa, por qué cuelga al lado

de la tácita lira? Detesto con pasión
a la mano ahorrativa: esparce rosas
que el envidioso Lyco oiga el furioso estrépito
y que lo escuche esa mujer que tiene

poco apropiada para un viejo como él.
A ti, por tu cabello refulgente,
Télefo, inmaculada estrella de la tarde,
idónea para ti te busca Rhode;

y a mí me abrasa, lento, el amor de Glycera.

 

Kevin Carter

Publicado: 29/07/2007 10:59 por iuristantum en o-o

 

 

 

*

 

Un hombre blanco perfectamente bien alimentado

 

*

 

            Kevin Carter. Este hombre, fotógrafo de élite, consiguió un Pulitzer por una fotografía espantosa. Un niño doblándose por el hambre y muy cerca de un buitre que parecía esperar el fin de la agonía del pobrecito. Nunca he sabido en qué circunstancias se tomó la foto y hasta qué punto era real lo que aparecía. Sí conozco algunos detalles periféricos. Por ejemplo, en el ambiente la llamaban con el sobrenombre de El Periquito. En fin, no es que quiera decir mucho, dado el cariño que se profesan los integrantes de cualquier gremio. También es más o menos conocido que Kevin Carter se suicidó poco después de esa foto y de que el premio Pulitzer impactara en su vida. Y otra cosa: durante algún momento de las festivas jornadas en que le dieron el premio alguien le preguntó lo que le preguntaría cualquiera que mire esa foto y la crea verdadera: "¿qué paso con el niño?". Carter respondió: "Esto… Realmente no sé qué pasó. Supongo que llegaría hasta el comedor, que estaba a unos pocos cientos de pasos." Al parecer insistieron preguntándole: "¿Pero usted no lo acompañó?". Y el fotógrafo dijo: "No, yo me marché de allí, claro". Hasta donde sé no consta que le preguntaran si por lo menos sonó de palmas para ahuyentar al buitre.             

           Me pone de muy mala leche el engolamiento metafísico de los corresponsales de guerra, especialmente convertido en novelistas sentimentales y desde su ancianidad recuerdan los tiempos heroicos con frases del tipo yo vi cosas que un hombre jamás debiera haber visto. ¡Usted no vio nada! Si cumplió con su trabajo, usted no vio nada. Porque cualquiera de esos tipos que van fotografiando niños y buitres, amor y metralla, basura y crepúsculos, de un lado a otro del mundo, no debe ver nada. No hay ninguna posibilidad de cumplir con dignidad el trabajo si se produce la ínfima implicación que supone una mirada. Quien trabaja allí es un tipo absolutamente ciego e invisible para todos, empezando por sí mismo. Todo su trabajo, su trabajo útil, libre, insurgente, lo realiza ese ojo ciego, el único entrenado para ver en las condiciones más difíciles de sensibilidad.             

          Desde el sofá de Occidente otro hombre, furioso, señala con el dedo la fotografía y le reprocha a Kevin Carter que no ayude al niño agonizante, que no tire por un momento su cámara y se comporte como un ser humano. Sin duda es un bello propósito, pero ¿cómo sabría el del sofá que la ayuda se ha producido y el agonizante ha vuelto a la vida, si no hay cámara? ¿Acaso no comprende, el del sofá, que sus desahogos humanitarios y gratuitos son sólo posibles porque los Kevin Carter tienen el corazón frío y no mueren contemplando la muerte, y esa condición permite que la muerte viaje y llegue a todos los rincones del globo en las más perfectas condiciones de texto, imagen y sonido? ¿Qué habría sabido, el del tresillo, de ese niño y su buitre, y de tantos otros, si en vez de fotografiarlos el Kevin se hubiese dado a las palmas sin fronteras? El reproche, hipocritón y panzudo, solo tiene, en realidad, un destinatario: él mismo, que no está allí y no puede ayudar al niño como sin duda su buen corazón querría. En realidad él no está allí, como no está tampoco en las calles de su ciudad, cuando las recorre apresurado, invisible y ciego como un fotógrafo americano en África, sin poderse detener a librar de la miseria a los niños que mendigan incluso en los días de lluvia, él también un profesional como la copa de un pino, y al fin consciente, si lo pensara, de que los buenos sentimientos no pueden exhibirse en horario laboral.  

Saul Bellow

Publicado: 29/07/2007 11:12 por iuristantum en o->

 

 

15 de septiembre de 2002  

           

             Saul Bellow, en El Mundo. Le pregunta una periodista (italiana, del Corriere) si estamos ante la pérdida de la inocencia de Estados Unidos. Esta pregunta sobre la inocencia se hace mucho, en muchas circunstancias. Nunca he sabido exactamente lo que quiere decir. Bellow tampoco debe de saberlo porque contesta de una manera admirable:            

             —Lo dudo. Mientras la tragedia se desarrollaba en directo en la tele, los presentadores seguían interrumpiendo continuamente la narración de los hechos, pidiendo disculpas a los telespectadores por haber anulado la crónica de los partidos. Mucha gente estaba indignada porque se habían suspendido los partidos y no por la brutalidad de lo que estaba pasando. ¿Se da cuenta?  

R. M. Rilke

Publicado: 29/07/2007 12:12 por iuristantum en o->

 

 

Un fantasma es aún como un lugar
en el que tu mirada topa
[haciendo un sonido;

pero allí, en esa piel negra,
tu más negra mirada se diluye:

como cuando alguien furioso,
[en su mayor
frenesí patalea lo obscuro,
y bruscamente en el oportuno
[acolchado
de una celda termina y se extingue.

Todas las miradas, que nunca le
[alcanzaron,
parece ocultarlas en sí,
para de ese modo, amenazador y
[malhumorado,
desde ellas observar y así, dormir.
Pero por una vez vuelve, como
[despertado,
su cara completamente hacia la
[tuya:
y allí te reencuentras tú con tu
[mirada
en el ámbar de sus redondos ojos:
encerrada
como un insecto extinguido
.

 

 

Miguel de Unamuno

Publicado: 29/07/2007 12:23 por iuristantum en o->

 

 

 

        

 

 

 

 

 

 

 

                       No existiendo ya los dioses y no existiendo todavía Cristo, hubo desde Cicerón a Marco Aurelio, un momento único en que el hombre estuvo solo.

 

Le république des livres

 

Claude Cahun

Publicado: 29/07/2007 12:29 por iuristantum en o-*

 

 

Louise Brooks

Publicado: 29/07/2007 12:31 por iuristantum en o-*

 

 

 

 

Pere Gimferrer

Publicado: 30/07/2007 19:01 por iuristantum en o->

 

 

 Monstruo de oro, trazo oscuro
sobre laca de luz nocturna:
dragón de azufre que embadurna
sábanas blancas en puro
fulgor secreto de bengalas.
Ahora, violentamente, el grito
de dos cuerpos en cruz: el rito
del goce quemará las salas
del sentido. Torpor de brillos:
la piel -hangares encendidos-,
por la delicia devastada.
Fuego en los campos amarillos:
en cuerpos mucho tiempo unidos
la claridad grabó una espada.

Lysander Spooner

Publicado: 30/07/2007 22:25 por iuristantum en o->

 

 

 

 

Vicio: Acto mediante el cual una persona se perjudica a sí misma.
Crimen: Acto mediante al cual una persona perjudica a otra.

 

Vices are not crimes

 

 

Nostalgia

Publicado: 30/07/2007 22:29 por iuristantum en o-o

 

 

 A.C.      Vs      E.M.