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Disposiciones

 

 

 ’DILIGENCIAS PREVIAS PROC. ABREVIADO 399 /2006 V

AUTO
En Madrid, a dieciséis de Octubre de dos mil ocho.
.../...
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DISPONGO
*
1. ACEPTAR LA COMPETENCIA para la tramitación de la presente causa, que se llevará por los trámites de las Diligencias Previas, por los presuntos delitos permanentes de detención ilegal, sin dar razón del paradero, en el contexto de crímenes contra la Humanidad.
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2. Cursar oficio a los correspondientes Registros Civiles para que APORTEN CERTIFICADO DE DEFUNCIÓN, en plazo de 10 días, a los efectos de declarar la extinción de responsabilidad penal, por fallecimiento de:
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- Francisco Franco Bahamonde
[Y 34 más].
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3. Reclamar del Ministerio del Interior (Secretaría de Estado para la Seguridad), los datos que identifiquen a los máximos dirigentes de la Falange Española, entre el 17 de julio de 1936 y 31 de diciembre de 1951, para una vez identificados, acordar lo necesario sobre la imputación y extinción, en caso de fallecimiento, de la responsabilidad penal.
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4. Formar un grupo de Expertos en número, forma y con las competencias marcadas en el Razonamiento Jurídico Décimosexto. A tal efecto, requiérase a las partes para que designen, de mutuo acuerdo, a las cinco personas que integren el referido grupo, en un plazo no superior a diez días, que se unirán a las dos que nombre el Juzgado, los cuales deberán aceptar y jurar o prometer el cargo.
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5. Formar un grupo de Policía Judicial, en número, forma y con las competencias marcadas en el Razonamiento Jurídico Décimosexto, a cuyo fin remítase oficio a la Comisaría General de Policía Judicial para que remita los nombres de los funcionarios, correspondiendo la designación del Jefe del grupo a este Juzgado.
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6. Autorizar las exhumaciones que se citan en el Razonamiento Jurídico Decimoséptimo en la forma y con los requisitos que se mencionan en el mismo. A tal efecto, se cursarán los exhortos correspondientes a los Juzgados territorialmente competentes con quienes tendrán que coordinar la actividad los solicitantes y los grupos de expertos y Policía Judicial, para fijar el día de la exhumación y, en su caso, levantamiento de cadáver y traslado de restos, que deberá ser comunicado a este Juzgado. En todo caso y, de estar identificados los lugares, las diligencias deberán practicarse a la mayor urgencia.
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7. Practicar las diligencias que se citan en los puntos 1, 4, 5, 6 y 7 del Razonamiento Jurídico Décimoctavo [de colaboración en exhumaciones, incluido el suspender obras de construcción que puedan afectarlas], según lo que consta en el mismo.
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8. No acceder a la práctica de las diligencias 2 y 3 del Razonamiento Jurídico Décimoctavo [sobre el dirigir suplicatorio al Congreso para que tales exhumaciones sean objeto de investigación y dictamen por una comisión de hombres honestos[sic]].
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Notifíquese la presente al Ministerio Fiscal y restantes partes personadas.
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Así lo acuerda, manda y firma D. BALTASAR GARZON REAL, Magistrado-Juez del Juzgado Central de Instrucción nº 5 de Madrid. Doy fe.-’

 

 

Julio Martínez Mesanza

 


CONTRA UTOPÍA 


Si esta ciudad existe, mis jinetes
la harán ceniza. Nada enseña a un hombre.

 

 

Gran Hermano

 

 

Polakoooo

 

Aristófanes

 

 

              PRAXÁGORA.-(A los espectadores.) Pues bien; que nadie me contradiga ni interrumpa antes de conocer mi sistema y de haberme oído. Quiero que todos los bienes sean comunes, y que todos tengan igual parte en ellos y vivan de los mismos; que no sea éste rico y aquél pobre; que no cultive uno un inmenso campo y otro no tenga donde sepultar su cadáver; que no haya quien lleve cien esclavos y quien carezca de un solo servicio; en una palabra: establezco una vida común e igual para todos.

BLÉPIRO.-¿Cómo podrá ser común a todos?

PRAXÁGORA.-(Con un movimiento de impaciencia.) Comiendo tú estiércol antes que yo.

BLÉPIRO.-¿También será común el estiércol?

PRAXÁGORA.-¡No, por Zeus! Pero me has interrumpido. Iba a decir que haré primero comunes los campos, el dinero y las demás propiedades. Y después, con todo este acervo de bienes, os alimentaremos, administrándolos económica y cuidadosamente.

BLÉPIRO.-¿Y el que no posea tierras, sino dinero, dáricos y otras riquezas que no están a la vista?

PRAXÁGORA.-Las aportará al acervo común; de lo contrario será reo de perjurio.

BLÉPIRO.-Es decir, por lo mismo como las ganó.

PRAXÁGORA.-Pero no le servirán absolutamente de nada.

BLÉPIRO.-¿Por qué?

PRAXÁGORA.-Porque nadie hará nada impelido por la pobreza. Todo será de todos: panes, pescados, pasteles, túnicas, vinos, coronas, garbanzos. ¿Qué provecho se obtendría de no ponerlo todo en común? Dinos tu opinión sobre esto.

BLÉPIRO.-¿Los que disfrutan de todas esas cosas no son, hoy, los que más roban?

PRAXÁGORA.-Hasta ahora, sí, amigo mío; pero cuando todo sea común, ¿qué provecho podrá haber en no traer su parte?

BLÉPIRO.-Si alguno ve a una linda muchacha y desea gozar de sus encantos, con los bienes reservados podrá hacerla un obsequio, y de este modo obtener su amor, sin dejar de percibir su parte de los bienes comunes.

PRAXÁGORA.-Es que lo podrá obtener gratis. Pues yo haré que las mujeres sean también comunes, de suerte que puedan acostarse con los hombres y hacer hijos con cualquiera.

BLÉPIRO.-¿Pero cómo podrá ser así si todos se dirigirán a la más bonita y tratarán de poseerla?

PRAXÁGORA.-Las más feas e imperfectas estarán junto a las más lindas, y todo el que solicite a una de éstas deberá antes consumir un turno con las primeras.

BLÉPIRO.-Pero ¿no ves que, conforme a tu sistema, los ya machuchos flojearemos cuando lleguemos a las hermosas?

PRAXÁGORA.-No les dará ningún cuidado.

BLÉPIRO.-¿De qué?

PRAXÁGORA.-Tranquilízate, no les importará gran cosa.

BLÉPIRO.-¿El qué te digo?

PRAXÁGORA.-Acostarse o no acostarse con viejos como tú.

BLÉPIRO.-Veo que, en cuanto a vosotras, habéis tomado todas las precauciones para que ninguna carezca de galán. Pero ¿y los hombres? ¿Qué haremos? Porque es de suponer que las mujeres rechazarán a los feos y se entregarán a los hermosos.

PRAXÁGORA. Los feos acecharán a los hermosos al salir de los banquetes y en los lugares públicos y tampoco se permitirá que las mujeres cohabiten con los buenos mozos sin haber cedido antes a las instancias de los deformes y chiquitejos.

BLÉPIRO.-De suerte que la nariz de Lisíscrates, el chato, podrá competir ahora con los más gallardos mancebos.

PRAXÁGORA.-¡Sí, por Apolo! Esta decisión es eminentemente democrática. ¡Qué mortificación para esos vanitontos que llevan los dedos cargados de sortijas, cuando un viejo calzado con gruesos zapatones le diga: Amigo mío deja el paso al más anciano; espera a que yo haya concluido; resígnate a ser plato de segunda mesa.

BLÉPIRO.-Pero si vivimos de esa manera, ¿cómo podrá cada cual reconocer a sus propios hijos?

PRAXÁGORA.-¿Y para qué? Los jóvenes considerarán como padres a todas las personas de más edad.

BLÉPIRO.-Pero entonces, a pretexto de ignorarlo, ¿no estrangularán sin ningún empacho a todo viejo, cuando ahora lo hacen, sabiendo a ciencia cierta que son sus padres?

PRAXÁGORA.-Nadie lo permitirá, de ahora en adelante. Antes, a nadie le importaba que apaleasen a los padres ajenos; pero ahora todo el mundo, en cuanto oiga que ha sido maltratado un anciano, le defenderá en la duda de si será su propio padre.

 

 

Laughing at Auschwitz

 

 

 

Spiegel

New Yorker

Little Green Footballs

 

Money makes the world go round*

 

 

El Rosebud de Fidel, Whitard

 

¨¨ 

 

"Aflorar" viene de flor de fango, que es la plantación tipo del capitalismo y una botánica que no puede desconocer el periódico

 

              No tengo la menor idea de si el afloramiento de los 54.207 millones en billetes de 500 euros es el arma secreta de la economía española, como asegura hoy el periódico.

              Pero si es arma secreta no lo será de la economía, sino de la política. Conceder indulto, amnistías y beneficios penitenciarios es, siempre, un asunto de la política, aunque los beneficiarios sean banqueros o terroristas. La política es, por ejemplo, es la que diseña ese tipo de operación rescate de la liquidez perdida por los bancos. Hay otros sistemas para lograr ese afloramiento, desde luego. La política podría declarar de curso ilegal los billetes de 500 euros y dar un plazo para cambiarlos. ¡Iban a aflorar! A estas alturas del párrafo mi escepticismo sobre la eficacia de la propuesta es ya notable. Pero la emergencia de esa llamativa ingeniería de resolución de la crisis tiene al menos una virtud, que es la de situar los problemas económicos donde les corresponde, que es en el corazón de la política, peligrosamente cerca de la moral. Y como tantas otras veces reclaman mi piedad los argumentos socialdemócratas: esa amnistía fiscal (¡una discriminación positiva al cabo!) no les parece justa. Naturalmente. ¡Y a quién puede parecérsela! El pequeño matiz es que nadie está hablando de justicia. ¿Es que los socialdemócratas mencionaron la justicia cuando se pusieron a hablar con asesinos para ver si podían dejar las armas a cambio de amnistía? Sí, de amnistía, ¡otra discriminación positiva! Hacer política supone con frecuencia la gestión del chantaje de los particulares, en aras (como sagradamente se dice) del bien común. Acaso la experiencia de las crisis cíclicas capitalistas muestre que el sistema necesita cada tanto socializar las pérdidas, que es como se llamaba en mi infancia (perdonadme: fue una infancia del INI) a las nacionalizaciones. Injusto, desde luego, inmoral. Como la democracia. Esto de que mi voto valga como el del lector. Observo que el comprensivo relativismo sobre la democracia no se extiende al funcionamiento del capitalismo. Este no puede ser el menos malo de los sistemas ni acoplar la injusticia como lubricante.

 

 

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*Coda a mi cargo:

Si consideramos lo que puede verse:
motores que nos vuelven locos,
amantes que acaban odiándose,
ese pescado que en el mercado
mira fijamente hacia arriba adentrándose en nuestras mentes,
flores podridas, moscas atrapadas en telarañas,
motines, rugidos de leones enjaulados,
payasos enamorados de billetes,
naciones que trasladan a la gente como peones de ajedrez,
ladrones a la luz del día con maravillosas
esposas y vinos por la noche,
las cárceles atestadas,
el tópico de los parados,
hierba moribunda, fuegos insignificantes,
hombres suficientemente viejos como para amar la tumba.


estas y otras cosas
demuestran que la vida gira sobre un eje podrido.

pero nos han dejado un poco de música
y un póster clavado en el rincón
un vaso de whisky, una corbata azul
un delgado volumen de poemas de Rimbaud,
un caballo que corre como si el diablo le estuviera
retorciendo la cola
sobre la hierba azul y el griterío
y después, de nuevo, el amor
como un coche que dobla la esquina
puntual,
la ciudad a la espera
el vino y las flores
el agua corriendo a través del lago
y verano e invierno y verano y verano
y de nuevo invierno

 

Yelena Yemchuk

 

 

 

Stranger in a strange land

 

La edad del riesgo social

 

 

mis opiniones son discutibles y mis sentencias son apelables

 

 

Verónica Puertollano

 

 

 

               La palabra egghead. Es un peyorativo de “intelectual” (epíteto anti intelectual, dice la wiki) que tuvo su apogeo cuando Richard Nixon la usó contra el demócrata Adlai Stevenson. En algún diccionario se traduce cariñosamente como “cerebrito” o “lumbrera”.

Luego, traduzco de la wiki: fue usada por Paul Begala, asesor de H. Clinton (y creo que de Bill también, pero no estoy segura) para referirse a los seguidores de Obama: «Obama no puede ganar sólo con los “eggheads” y los afroamericanos”»

Dada tu experiencia como insultado de intelectual, y tu interés en la campaña, pensé que te parecería curioso. Ahora sale más, pero puede ser por la aparición de la prensa digital.

Hacen hasta chistes malos: Two broken eggheads make no omelets.

Mi única duda es, sólo por cuestiones técnicas, si cuando los de 2008 dicen “egghead” también se refieren a lo que aquí se viene llamando losantianamente “titiriteros”.

Preocupante, en cualquier caso.

Un beso, y gracias.

 

 

In claris non fit interpretatio

 

 

 

 

Nevermind.

 

Carlos Saura

 

 

          Los tambores de Calanda. No me puedo quitar de la cabeza al novio inglés de A., que preguntó si eran del Ku Klux Klan nada más verlos. En pantalla gigantesca y nítida apabullan, en todo caso. Será esto: nadie visto de cerca es normal. El otro día escuché -todavía no tomo posición ante las teorías conspirativas, pero ahí va- que todo se reduce a la guerra mundial entre las 3 religiones monoteístas, y el cristianismo va perdiendo.

 

*

 

              Yo creo que hay un denominador común en casi todas las músicas del mundo. Hay dos vertientes y hay una que me interesa a mí especialmente, que es la vertiente dramática. Es la vertiente que yo encuentro en las rancheras frente a los corridos mexicanos. Es la visión más dramática de las cosas. O en el tango, que es, como decía Discépolo, una música triste que se baila, o un canto triste que se baila. Lo que encuentro en Bambino, por ejemplo, que no encuentro en Peret. La pasión por la vida, la emoción y a la vez la tristeza, la melancolía que aparecen en todas estas canciones. (...) Incluso en el flamenco, por ejemplo, me interesa muchísimo más el cante jondo que una sevillana. (...) Me gusta más ese lado trágico o solemne que tiene el flamenco más purista frente a algo más festivo como puede ser la rumba, en teoría, o la sevillana. (...) Lo que sí que tengo muy claro es que la jota, el blues, las rancheras, y cuanto más tradicional sea la música, están trabajando en una serie de armonías que son exactamente las mismas. 

 

The end

 

*

 

              The end nunca es the end. Mi Dj favorita invita a romper la hora, en la Semana Santa de Híjar, ante lo cual las percusiones de Calanda palidecen. 

 

Toni Greaves

 

 

Radical love

 

Michael Oakeshott

 

 

 

                La búsqueda de la perfección en línea recta es una actividad a la vez impía e inevitable de la vida humana. Implica los castigos de la impiedad (la ira de los dioses y el aislamiento social), y su recompensa no es la del logro sino la de haber hecho el intento. Por lo tanto, es una actividad adecuada para individuos, pero no para sociedades. Porque para un individuo que se ve impulsado a realizarla, la recompensa puede superar al castigo y a la derrota inevitable. El penitente puede aspirar, o aun esperar, que caerá como un héroe herido en los brazos de una sociedad comprensiva y perdonadora. E incluso el impenitente puede reconciliarse consigo mismo en la poderosa necesidad de su impulso, aunque, como Prometeo, debe sufrir por ello. En cambio, para una sociedad, el castigo es un caos de ideales en conflicto, la perturbación de una vida en común, y la recompensa es el renombre que corresponde a una locura monumental. 'A mesure que l’humanité se perfectionne l’homme se dégrade'. O bien, para interpretar el mito con mayor ligereza: la vida humana es un juego de azar; pero mientras que debe permitirse al individuo apostar de acuerdo con su inclinación (al favorito o al otro), la sociedad siempre debe respaldar a la banca.

 

Darwinismo social

 

 

 

 

*

           Su padre, que era librepensador, como todos los señores de su época, lo había instruido en la doctrina de Herbert Spencer, pero su madre, antes de un viaje a Montevideo, le pidió que todas las noches rezara el Padrenuestro e hiciera la señal de la cruz.

 

Sello


Navegar es preciso; vivir no es preciso


*


ya comprendo la verdad

estalla en mis deseos

y en mis desdichas
en mis desencuentros
en mis desequilibrios
en mis delirios

ya comprendo la verdad

ahora
a buscar la vida

 

 

Alexandra Carr

 

 

Gimme Shelter, Rolling Stones

 

House of Mirth, Edith Wharton

 

Vivre sa vie, Jean-Luc Godard

 

A. Carr

 

Virguerías tech

 

 

Uno

Dos

 

 

Aggiornamiento

 

Play it, Sam.

 

 

—Decime... Sinceramente. De vos a quien yo no conozco a mí a quien no conocés. Literatura, filosofía y necedades aparte... Cuando te despertás, por las tardes o mañanas, ¿te gusta lo que ves?

 

 

 

Fue escrito con una dificultad temible,

que es el inmenso aburrimiento de uno mismo.

 

Consejos del Viejo Vizcacha

 

 

 

Hacete amigo del Juez
-No le dés de qué quejarse;-
Y cuando quiera enojarse
Vos te debés encojer,
Pues siempre es güeno tener
Palenque ande ir a rascarse.

 Nunca le llevés la contra
Porque él manda la gavilla-
Allí sentao en su silla
Ningün güey le sale bravo-
A uno le da con el clavo
y a otro con la cantramilla.


 

Los girasoles ciegos

 

 

       Señoras, señores:


En el decurso de mis muchas, de mis demasiadas conferencias, he observado que se prefiere lo personal a lo general, lo concreto a lo abstracto.

Por consiguiente, empezaré refiriéndome a mi modesta ceguera personal.

Modesta, en primer término, porque es ceguera total de un ojo, parcial del otro. Todavía puedo descifrar algunos colores, todavía puedo descifrar el verde y el azul. Hay un color que no me ha sido infiel, el color amarillo. Recuerdo que de chico (si mi hermana está aquí lo recordará también) me demoraba ante unas jaulas del jardín zoológico de Palermo y eran precisamente la jaula del tigre y la del leopardo. Me demoraba ante el oro y el negro del tigre; aún ahora, el amarillo sigue acompañándome. He escrito un poema que se titula “El oro de los tigres” en que me refiero a esa amistad.


Quiero pasar a un hecho que suele ignorarse y que no sé si es de aplicación general. La gente se imagina al ciego encerrado en un mundo negro. Hay un verso de Shakespeare que justificaría esa opinión: “Looking on darkness which the blind do see”; “mirando la oscuridad que ven los ciegos”. Si entendemos negrura por oscuridad, el verso de Shakespeare es falso.


Uno de los colores que los ciegos (o en todo caso este ciego) extrañan es el negro; otro, el rojo. “Le rouge et le noir” son los colores que nos faltan. A mí, que tenía la costumbre de dormir en plena oscuridad, me molestó durante mucho tiempo tener que dormir en este mundo de neblina, de neblina verdosa o azulada y vagamente luminosa que es el mundo del ciego. Hubiera querido reclinarme en la oscuridad, apoyarme en la oscuridad. Al rojo lo veo como un vago marrón. El mundo del ciego no es la noche que la gente supone. En todo caso estoy hablando en mi nombre y en nombre de mi padre y de mi abuela, que murieron ciegos; ciegos, sonrientes y valerosos, como yo también espero morir. Se heredan muchas cosas (la ceguera, por ejemplo), pero no se hereda el valor. Sé que fueron valientes.


El ciego vive en un mundo bastante incómodo, un mundo indefinido, del cual emerge algún color: para mí, todavía el amarillo, todavía el azul (salvo que el azul puede ser verde), todavía el verde (salvo que el verde puede ser azul). El blanco ha desaparecido o se confunde con el gris. En cuanto al rojo, ha desaparecido del todo, pero espero alguna vez (estoy siguiendo un tratamiento) mejorar y poder ver ese gran color, ese color que resplandece en la poesía y que tiene tan lindos nombres en muchos idiomas.

Pensemos en scharlach, en alemán, en scarlet, en inglés, escarlata en español, écarlate, en francés. Palabras que parecen dignas de ese gran color. En cambio, “amarillo” suena débil en español; yellow en inglés, que se parece tanto a amarillo; creo que en español antiguo era amariello.

Yo vivo en ese mundo de colores y quiero contar, ante todo, que si he hablado de mi modesta ceguera personal, lo hice porque no es esa ceguera perfecta en que piensa la gente; y en segundo lugar porque se trata de mí. Mi caso no es especialmente dramático. Es dramático el caso de aquellos que pierden bruscamente la vista: se trata de una fulminación, de un eclipse; pero en el caso mío, ese lento crepúsculo empezó (esa lenta pérdida de la vista) cuando empecé a ver. Se ha extendido desde 1899 sin momentos dramáticos, un lento crepúsculo que duró más de medio siglo.