Blogia
iuristantum

o->

Ricardo Piglia

 

     Buscamos, entonces, las figuraciones del lector en la literatura; esto es, las representaciones imaginarias del arte de leer en la ficción. Intentamos una historia imaginaria de los lectores y no una historia de la lectura. No nos preguntaremos tanto qué es leer, sino quién es el que lee (dónde está leyendo, para qué, en qué condiciones, cuál es su historia.)

     Llamaría a este tipo de representación una lección de lectura, si se me permite variar el título del texto clásico de Levi-Strauss e imaginar la posición del antropólogo que recibe la descripción de un informante sobre una cultura que desconoce. Esas escenas serían, entonces, como pequeños informes del estado de una sociedad imaginaria —la sociedad de los lectores— que siempre parece a punto de entrar en extinción o cuya extinción, en todo caso, se anuncia desde siempre.

    El primero que entre nosotros pensó estos problemas fue, ya lo sabemos, Macedonio Fernández. Macedonio aspiraba a que su Museo de la Novela de la Eterna fuera "la obra en la que el lector será por fin leído". Y se propuso establecer una clasificación: series, tipologías, clases y casos de lectores. Una suerte de zoología o de botánica irreal que localiza géneros y especies de lectores en la selva de la literatura.

    Para poder definir al lector, diría Macedonio, primero hay que saber encontrarlo. Es decir, nombrarlo, individualizarlo, contar su historia. La literatura hace eso: le da, al lector, un nombre y una historia, lo sustrae de la práctica múltiple y anónima, lo hace visible en un contexto preciso, lo integra en una narración particular.

    La pregunta "qué es un lector" es, en definitiva, la pregunta de la literatura. Esa pregunta la constituye, no es externa a sí misma, es su condición de existencia. Y su respuesta —para beneficio de todos nosotros, lectores imperfectos pero reales— es un relato: inquietante, singular y siempre distinto.

 

Óscar de la Borbolla

 

     Si digo de mí mismo que yo sé sólo por mi propio caso lo que significa la palabra 'dolor', ¿no tengo que decir eso también de los demás? ¿Y cómo puedo generalizar ese único caso tan irresponsablemente?

Investigaciones filosóficas. Ludwig Wittgenstein. 

 

     Por uno que no muere de amor, irresponsablemente...   

http://www4.loscuentos.net/cuentos/link/741/74165/print/

 

Augusto Monterroso

 

      El Dinosaurio, luego de despertar la compañía, se encontró con Borges y tuvo sus disímiles consecuencias:

1. Pasar a su lado sin darse cuenta (maléfica).
2. Pasar a su lado, regresarse y seguirlo durante un buen trecho para ver qué hace (benéfica)
3. Pasar a su lado, regresarse y seguirlo para siempre (maléfica).
4. Descubrir que uno es tonto y que hasta ese momento no se le había ocurrido una idea que más o menos valiera la pena (benéfica)
5. Descubrir que uno es inteligente, puesto que le gusta Borges (benéfica).
6. Deslumbrarse con la fábula de Aquiles y la Tortuga y creer que por ahí va la cosa (maléfica).
7. Descubrir el infinito y la eternidad (benéfica).
8. Preocuparse por el infinito y la eternidad (benéfica).
9. Creer en el infinito y en la eternidad (maléfica).
10. Dejar de escribir (benéfica).

Rafael Courtoisie

    

     Una cosa creíble es duda sólida, cristal de confiar, cuarzo apenas compacto que fractura al impacto de luz, exhibiendo extremos de cariado mineral de sílice, las verdades calcáreas de su incrustación en las fallas de la estructura.

Una cosa creíble se deposita en la desnudez de las demás cosas del mundo, en la inconstancia de los demás objetos en los que está subsumida y a los que remite, por contigüidad u oposición, hasta deshacerse a su vez en arena de la incredulidad,en polvo hesitante e inestable.

En el devenir, en la desmesura de lo inseguro flota un instante y vuelve a sumergirse.

Creer es acto de espesura, de compacidad y riesgo.
En la piedra está el azar y el alma, en proporción exacta.

Algo compulsivo, como la ley de gravedad o la mordida de los elementos que la erosionan, el uno mismo, el agitado,mueve la piedra al centro de pensar: aquí jace.

Es una fruta del despedazamiento. Una cabeza sola.

Pero en ella se cree, como se cree en la lluvia, por que la piedra, la cosa en que se cree, es una lluvia de un punto solo,de una gota sola, de una sola cucharada de realeza.

Falta considerar que esa única gota de piedra, que esa cabeza insólita de lluvia, que ese añadir de punto solo, de agua verdadera, de turno del confiar, apagará algún fuego.

Creer es extinguir, es apagar. Creer es provocar la salvación,la lluvia de esa piedra que es la cosa creíble sobre el fuego de los días, sobre la combustión espontánea de todo lo que se percibe y de lo que se piensa.

Las formas del fuego mismo es la cosa creíble, el fuego es su unidad, su materia de roca, hasta que desaparece. Y desaparece en el perdurar, cuando madura. El fuego es una piedra momentánea.

Para el templo, piedra de agua para el fuego, para el incendio, llamarada de agua, aluvión, canto rodado, fuego de lengua.

Rolling stones, piedra cantada, duda sólida. Es piedra Aquello que se cree, fundamental, angular, filosofal.

Es nada puro, pero fuerte.

Hay un jugo en Cioran, que la disuelve.

 

Ignacio Javier Bilbao Goicoechea

 

http://www.libertaddigital.com/noticias/noticia_1276287402.html

 

Giorgio de Chirico

Victor Vasarely

George Stigler

 

     Memorias de un economista. La ciencia lúgubre.

     El profesor que influyó mucho en mí y en la mayoría de mis compañeros fue Frank Knight. Era un crítico irreverente de científicos e instituciones, y era indicativo de su escepticismo hacia toda autoridad y de su vigor intelectual el hecho de que a veces él mismo no podía leer sus ejemplares de libros importantes: ¡estaban literalmente llenos (incluso entre líneas) de comentariso escritos! Estaba ya pasando del estudio de la economía al de la filosofía y la religión, a esta última como agnóstico profundo. Una famosa figura hipotética en economía es la del homus economicus, un individuo perfectamente racional que calcula con precisión los costes y beneficios de cada acción y, consecuentemente, emprende aquellas acciones cuyos beneficios exceden a sus costes. Knight en una ocasión observó, en el curso de una conferencia en la Facultad de Teología de la Univesidad de Chicago, que el hombre económico y el cristiano perfecto tenían una cosa en común: ninguno de los dos tendría amigos.
(...)
Sin embargo, su falta de inclinación a rendir pleitesía a cualquier atoridad, excepto a la razón, le llevaba a una forma espedial de antiautoritarismo: no existía el más ligero atisbo de condescendencia en su relación con los estudiantes. Escuchaba nuestras observaciones al menos con la misma atención que prestaría a un profesional famoso y, de hecho, era, a veces, absolutamente embarazoso que prestara tal atención a nuestros inadecuados puntos de vista.



     Se cuenta la anécdota de cómo un joven estudiante acudió precipitadamente a Viner y le dijo: "Acabo de descubrir al primer economista matemático americano".
Viner replicó: "¿Se refiere usted a Charles Ellet?"
—¿Cómo lo sabe?
—Es el único economista matemático americano de primera hora que queda por descubrir.


     Lo bueno es que el examinador puede cambiar rápidamente de un tema en el que el candidato no lo está haciendo bien para explorar otras áreas en las que él o ella pueden hacerlo mejor. Por supuesto, con frecuencia los examinadores debaten unos con otros en una sucesiva media hora, utilizando al candidato como excusa. En un examen, Arthur comenzó preguntando al candidato, una joven, si lo sabía todo sobre los ciclos económicos y, por supuesto, ella dijo que no. Arthur continuó: "Hágame preguntas durante media hora".


     Los economistas tienen una teoría en la que tengo gran fe, la de la preferencia revelada. Afirma que la gente revela sus verdaderas preferencias a través de sus actos, no de sus palabras.

 

André Kertész

André Kertész

 

 

Otto Wols

Otto Wols

 

 

Pedro Salinas

 

¡Si tú misma no sabes

que no te has acabado!

Cruzas las manos, blancas,

te callas las venas,

cierras los ojos,

no te mueves, de miedo

a estar ya cara al cielo,

delgadas tablas entre

la tierra y tú.

Te resignaste ya

a la enorme sospecha:

se acabó.

¡Qué sumisión a esa

muerte

que tú crees aquí!

Pero que está tan lejos,

tan lejos, yo lo veo.

Sueño, sí, no la muerte.

La señal más segura

es que no estarás sola

como los muertos cuando

abras los ojos. (Sola

ya detrás del gran mundo.)

No.

Al abrirlos verás

que estaba yo a tu lado,

esperando y por eso,

por estar yo esperando,

nada más que por eso

—no por el sol y el año,

y lo azul y las huellas—,

no será la muerte, no.

Sueño, sí, con su aurora.

 

Errico Malatesta

 

      Los anarquistas están en contra de la violencia. Todo el mundo lo sabe. La idea central de la anarquía es la eliminación de la violencia en la vida social; es la organización de las relaciones sociales fundadas sobre la libre voluntad de los individuos, sin intervención policíaca. Por eso somos enemigos del capitalismo que obliga, apoyándose en la protección policíaca, a los trabajadores a dejarse explotar por los poseedores de los medios de producción, o incluso a quedar en situación de aprto y a pasar hambre cuando a los patronos les conviene explotarlos. Por eso somos tamibén enemigos del Estado, que es la organización coercitiva, o sea violenta, de la sociedad.

    Pero si un buen hombre dice que considera estúpido y bárbaro razonar a golpes de bastón y que es injusto y salvaje obligar a alguien a someterse a la voluntad de otro bajo la amenza de una pistola, ¿es acaso razonable deducir que este buen hombre se va a dejar golpear y va a someterse a la voluntad ajean sin recurrir a losmedios más extremos de legítima defensa?

     La violencia es justificable sólo cuando es necesaria para defenderse a sí mismo y a los demás contra la violencia. Allí donde cesa la necesidad, comienza el delito... El esclavo está siempre en estado de legítima defensa y, por tanto, su violencia contra el amo, contra el opresor, es siempre moralmente justificada y debe estar sólo regulada por el criterio de la utilidad y de la economía del esfuerzo y de los sufrimientos humanos.

 

Abad de Santillán

 

     Las instituciones no se mantienen sólo y siempre por la fuerza: se mantienen también por el hábito, por las costumbres. Un aparato de dominio tiene más base en el seguimiento de obediencia que en el deseo de mando.

Mijaíl Bakunin

 

     Una vez adoptado el principio —absolutamente falso, en nuestra opinión— de que el pensamiento precede a la vida y de que la teoría abstracta precede a la práctica social, y que la ciencia sociológica debe convertirse en punto de partida de reorganizaciones y de revoluciones sociales, llegaron necesariamente a concluir que, puesto que el pensamiento, la teoría, la ciencia —al menos por ahora— constituyen el patrimonio de unos pocos, esos pocos deben dirigir la vida social y no sólo fomentar y estimular, sino gobernar todos los movimientos populares y que, apenas producida la revolución, la neeuva organización de la sociedad deberá crearse no a través de la libre integración de las asociaciones de trabajadores, de loso pueblos, de las comunas y de las regiones desde abajo hacia arriba, según las necesidades y los instintos del pueblo, sino exclusivamente por medio del poder dictatorial de esa minoríai instruida que pretende expresar la voluntad del pueblo.

 

*

     Cualquier teoría lógica y clara del Estado está basada fundamentalmente en el principio de autoridad, es decir, la idea eminentemente teológica, metáfisica y política, de que las masas, siempre incapaces de gobernarse, deben en todo momento someterse al yugo beneficioso de una sabiduría y de una justicia que les son impuestas, de uaan manera o de otra, desde arriba. ¿Impuestas en nombre de qué y en nombre de quién? La autoridad que es reconocida y respetada por las masas sólo puede provenir de tres fuentes: la fuerza, la religión o la acción de una inteligencia superior.

 

Pierre-Joseph Proudhon

 

     Ser goberando significa ser observado, inspeccionado, espiado, dirigido, legislado, regulado, inscrito, adoctrinado, sermoneado, controlado, medido, sopesado, censurado e instruido por hombres que no tienen el dercho, los conocimientos ni la virtud necesarios para ello. Ser goberando significa, con motivo de cada operación, transacción o movimiento, ser anotado, registrado, patentado, autorizado, licenciado, aprobado, aumentado, obstaculizado, reformado, reprendido y detenido. Es, con el pretexto del interés general, ser abrumado, disciplinado, puesto en rescate, explotado, monopolizado, extorsionado, oprimido, falseado y desvalijado, para ser luego, al menor movimiento de protesta, reprimido, multado, objeto de abusos, hostigado, seguido, intimidado a voces, golpeado, desarmado, estrangulado en el garrote, encarcelado, fusilado, juzgado, condenado, deportado, flagelado, vendido, traicionado y por último, sometido a escarnio, ridiculizado, insultado, deshonrado. ¡Esto es el gobierno, esto es la justicia y esto es la moralidad!

*

     La libertad es igualdad porque la libertad no existe más que en el estado social, y poque fuera de la legalidad no hay sociedad. la libertad es anrquía, porque no admite el gobienro de la voluntad, sino solamente la autoridad de la ley, es decir, de la necesidad. la libertad es variedad infinita, porque respeta todas las voluntades, dentro de los límites de la ley. La libertad es proporcionalidad, porque deja todo el capo a la ambición del mérito y a la emulación de la gloria. La libertad es esencialmente organizadora.

*

    En resumen, el sistema federativo es el opuesto a de jerarquía o centralización administrativa y gubernamental, por el que se distinguen ex aequo las democracias imperailes, las monarquías constitucionales y las repúblicas unitarias. Su ley fundamental, su ley característica, es la siguiente. En la federación, los atributos de la autoridad central se especializan y se restringen, disminuyen en número, obran de uan manera menos inmediata; son, si puedo atreverme a hablar así, menos intensos a medida que la Confederación se va desarrollando por medio de la adhesión de nuevos Estados. En los gobiernos centralizados, por el contrario, las atribuciones del poder supremo se multiplican, se extienden, se ejercen de una manera más inmediata, y van haciendo entrar en la competencia del príncipe los negocios de las provincias, de lso municipios, de las corporaciones y de los particulares, en razón directa de la superficie territorial y de la cifra de la población. De aquí esa enorme presión bajo la que desaparece toda la libertad, así la municipal como la provincial, así la del individuo como la del reino.  

 

Noam Chomsky

 

     Entre los pensadores democráticos de élite de Occidente existe una importante tradición según la cual los medios de comunicación y la clase intelectual en general "debe" desempeñar una función de propaganda; supuestamente tienen que marginar a la población general controlando lo que se denomina la "mente pública".

*

     A la gran mayoría de los profesionales de los medios de comunicación les encanta ser atacados desde la derecha, les encanta que les ataquen por subversivos, por llevar la contraria, por llegar tan lejos en su pasión por criticar al poder que ponen en peligro la democracia, etc. Incluso les encanta que les digan que están mintiendo en su compromiso por debilitar el poder, hay dramáticos ejemplos de ello. Y es obvia la razón: entonces pueden volver y decir, como hizo Katharine Graham en un discurso ceremonial, que sí, que es cierto que en ocasioens vamosdemasiado lejos con nuestro celo antisistema, que es el precio que hay que pagar en una sociedad libre. Eso vende mucho.

 

Jean Ingres

Jean Ingres

Gilles Lipovetsky

 

     Quejidos por la ética indolora de los nuevos tiempos democráticos. El crepúsculo del deber se inspira en la máxima de Leo Strauss según la cual el hecho moral fundamental y absoluto es un derecho y no un deber. Aun persistiendo el rechazo del Vicio, el heroismo del Bien es átono.

 

[Cierta condena de mujeres que habían practicado el top less en el Estado de Nueva York fue anulada porque la distinción legal entre senos masculinos y senos femeninos es incompatible con la igualdad de los ciudadanos garantizada por la Constitución.]  

 

Gustav Klimt

Gustav Klimt

 

 

Jacques Derrida

 

      Propone el término différance: en el origen no hay identidad, ni un ser pleno, homogéneo; está siempre diferido, repetido.

1. Espaciamiento: producción de intervalos, señala lo otro (fuera de lo mismo) ser diferente.

2. Temporalización: intervalo entre dos, retardar, diferir, aplazar.

     Mientras la tradición occidental proclama la anterioridad de la verdad al decir, aceptando un significado trascendental que luego se expresa con diversos significantes, Derrida anuncia la primacía del significante mismo, en tanto el significado ya está siempre en posición de significante. No hay un significado único y exclusivo, una verdad única, hay un texto plural de significados y temas, diseminados, cuyas diferencias engendran el significado. Procede reivindicar el placer del texto, una erótica del texto. Nuestro concepto tradicional de signo y sus oposiciones binarias (significado/significante, inteligible/sensible, lengua/habla, contenido/expresión, etécetera) está montado sobre el privilegio otorgado a la voz y el desprecio subsiguiente dado a la escritura.