Color


Una base de datos adscrita al Ministerio de la Verdad, búsqueda al azar:
Estadística de lo Penal, España, 2005. Condenados por delitos contra la libertad e indemnidad sexuales.
| Europa | América | Africa | Asia | Oceania | ||||||||||
| Varón | Mujer | N.C. | Varón | Mujer | N.C. | Varón | Mujer | N.C. | Varón | Mujer | N.C. | Varón | Mujer | |
| 58 | 10 | 4 | 97 | 6 | 1 | 84 | 0 | 3 | 10 | 0 | 0 | 0 | 0 | |
Plus: Mapa de Distribución de Apellidos


Godwin's Law: As an online discussion grows longer, the probability of a comparison involving Nazis or Hitler approaches one.
George Orwell, 1.946: The word Fascism has now no meaning except in so far as it signifies ‘something not desirable’. The words democracy, socialism, freedom, patriotic, realistic, justice have each of them several different meanings which cannot be reconciled with one another.
Gracias a Isa, por las miguitas.
El viejo Hank. Siempre he concebido su alargada fama a pesar de sus poemas prescindibles y, sin embargo, no dejo de acudir a él de nuevo para leer el mundo y sus habitantes hic et nunc o, más precisamente, de un tiempo a esta parte con el que apenas tengo que ver. Él encierra, a mi juicio, todo lo que el posmodernismo, cuya definición se nos escapa, puede dar de sí. Hiperboleo: Le posmodernisme, c'est lui.
Et voilà:

Can you blame the repressed for the actions of the repressor? Can you blame the violated for the actions of the violator?
Shackled and emaciated, ! pleads for peace from his deadbed

[Oxford Advanced Learner's Dictionary]
- noun [U] (slang) (also informal bull) (abbr. BS) nonsense: That's just bullshit.
- verb (-tt-) (slang) to say things that are not true, especially in order to deceive sb: [V] She's just bullshitting [VN] Don't try to bullshit me!
- bull.shit.ter noun
*
Ladies, on whom my attentions have waited
If you consider my merits are small
Etiolated, alembicated,
Orotund, tasteless, fantastical,
Monotonous, crotchety, constipated,
Impotent galamatias
Affected, possibly imitated,
For Christ's sake stick it up your ass.
T.S. Eliot
Addenda: ¿Camama? Jamais entendu parler.
[Diccionario de la Lengua Española]
1. f. vulg. Embuste, falsedad, burla.
Si me preguntan a mí, no convence.
II. Sobre La República de Platón
Mucho, por no decir todo, parece depender del significado de la ironía socrática. La ironía es un tipo de simulación o falsedad. Artistóteles, en consecuencia, interpreta el hábito de la ironía ante todo como un vicio. Sin embargo, la ironía no es el ocultamiento de acciones malignas o vicios, sino más bien de acciones buenas o virtudes; el hombre irónico, a diferencia del presumido, resta importancia a su valor. Si la ironía es un vicio, se trata de un vicio digno. Si se la utiliza de un modo adecuado, no es un vicio en lo absoluto: el hombre magnánimo -el hombre que se considera a sí mismo digno de grandes cosas, cuando de hecho lo es- es sincero y franco porque está acostumbrado a ubicarse en un plano superior y, sin embargo, es irónico en sus intercambios con el común de la gente. La ironía es entonces el ocultamiento noble del propio valor, de la propia superioridad.
(...)
Las artes no son eróticas. No son eróticas porque se ocupan de producir cosas útiles, esto es, bienes particulares, o medios, mientras que eros tiende hacia el bien absoluto y simple, de "la idea del bien". Al igual que el arte, eros tiende a la filosofía como su forma más elevada. Arte y eros, lo más pedrestre y utilitario y lo menos utilitario, convergen de forma evidente en la filosofía. Que la cólera tienda también hacia la filosofía es, por no decir más, algo no tan evidente.
(...)
Así el hombre democrático se presenta como el hijo de un padre rico al que sólo le preocupa hacer dinero: el hombre democrático es un zángano, un playboy pródigo, gordo, blando, un lotófago que, tras asignar cierta equivalencia a cosas iguales y desiguales, vive un día entregado por completo a los deseos más bajos y al día siguiente de forma ascética, o que según el ideal de Marx "sale de caza por la mañana, pesca a la tarde, cría ganado a la noche y se dedica a la filosofía después de la cena".
Imagínense una situación en la que uno de los machos adultos realiza una exhibición de fuerza contra uno de sus rivales. Parece que está muy inflado porque tiene el pelo erizado, balancea la parte superior de su cuerpo de lado a lado y tiene una piedra en la mano. Los observadores inexpertos quizá no vean la piedra porque estarán demasiado fascinados por el llamativo aspecto de este alarde de fuerza. Puede incluso que estén tan impresionados que tampoco vean la maniobra que, al tiempo que ocurre todo esto, realiza una de las hembras adultas. Esta hembra se acerca andando tranquilamente hacia el macho que lleva a cabo la exhibición de fuerza, le afloja los dedos de la mano que sujetan la piedra, la coge y se marcha andando con ella. (...) Lo llamamos conducta de confiscamiento.
P.d. Album
I. Sobre la Política de Aristóteles
Es más urgente señalar que en parte como consecuencia de la noción moderna de "desarrollo", la distinción clásica entre naturaleza y convención, según la cual la naturaleza posee una dignidad mayor que la convención, ha sido recubierta por la distinción moderna entre naturaleza e historia, según la cual la historia (el reino de la libertad y los valores) posee una dignidad mayor que la naturaleza (que carece de propósitos o valores); por no afirmar, como se ha hecho, que la historia incluye a la naturaleza que es esencialmente relativa para la mente esencialmente histórica.
(...)
Las artes son susceptibles de un refinamiento infinito, por lo tanto progresan, y como tales de ningún modo se ven perturbadas por el progreso. El caso de la ley es distinto, debido a que la ley debe su fuerza, esto es, su poder de obediencia, como dice aquí Aristóteles, por completo a la costumbre, y la costumbre surge sólo después de un largo período de tiempo. La ley, en contraposición a las artes, no debe en nada su eficacia a la razón, o lo hace sólo en muy pequeña medida. Por evidente que resulte lo razonable de un a ley, su razonabilidad se ve oscurecida por las pasiones que refrena. Estas pasiones sustentan máximas u opiniones incompatibles con la ley. Estas opiniones engendradas por la pasión a su vez deben ser contrarrestadas por opiniones opuestas engendradas por la pasión y engendradoras de pasión que no son necesariamente idénticas a las razones de la ley.
(...)
Los actos del mercado son en sí voluntarios, mientras que el Estado coacciona. No obstante, el carácter voluntario no es una prerrogativa del mercado; ante todo, es la esencia de la virtud genuina, que se distingue de la meramente utilitaria. De aquí se infirió en los tiempos modernos que como la virtud no puede ser producto de la coerción, el fomento de la virtud no puede ser el objetivo del Estado; no porque la virtud carezca de importancia, sino a causa de su carácter elevado y sublime, el Estado debe ser indiferente a la virtud y el vicio como tales, distintos de la transgresión de las leyes del Estado, cuya única función es la protección de la vida, la libertad y la propiedad de cada ciudadano. Observemos al pasar que este razonamiento no presta la suficiente atención a la importancia del hábito o la educación en la adquisición de la virtud. Este razonamiento lleva a la consecuencia de que, o bien la virtud y la religión deben volverse privadas, o bien la sociedad, en tanto distinta del Estado, es menos la esfera de lo privado que de lo voluntario. La sociedad, entonces, comprende no sólo lo subpolítico sino también lo suprapolítico (la moral, el arte, la ciencia). La sociedad entendida de este modo ya no es una sociedad propiamente dicha, ni siquiera una civilización, sino una cultura. Sobre esta base, lo político debe entenderse como derivación de lo cultural: la cultura es la matriz del Estado.
El arte es orden. Pero el orden no es necesariamente justo, amable o hermoso. El orden puede ser arbitrario, violento y cruel. El arte no tiene nada que ver con la moral. Los temas morales pueden estar presentes, pero son secundarios, su función es simplemente asentar la obra en un tiempo y un espacio concretos. Antes de la Ilustración, el arte era hierático y ceremonial. Después de la Ilustración, el arte tuvo que crear su propio mundo, un mundo en el que un nuevo ritual de formalismo artístico vino a sustituir a los universales religiosos. La literatura inglesa de la primera mitad del siglo XVIII demuestra que es el orden en la moral más que la moralidad en el orden lo que atrae al artista. Sólo los liberales utópicos podían sorprenderse de que los nazis fueran connoisseurs artísticos. En los tiempos modernos, cuando el gran arte ha sido lanzado a la periferia de la cultura, resulta particularmente evidente que el arte es agresivo y compulsivo. El artista no hace su arte para salvar a la humanidad, sino para salvarse a sí mismo. Todo comentario benévolo de un artista a este respecto no será sino echar una cortina de humo, ocultar el rastro sangriento de su asalto contra la realidad y los otros.


— ¿Tiene un deseo de paz mundial?
— No, tengo un deseo de lucha mundial.
---

Al mismo tiempo, Nietzsche se empeñó en hacer la fotografía de nosotros tres, a pesar de las violentas protestas de Paul Rée, que conservó toda su vida un terror enfermizo a la reproducción de su rostro. Nietzsche en plena euforia, no sólo insistió en hacerla, sino que se ocupó, personalmente y con celo, de la preparación de los detalles -como la pequeña carreta (¡que resultó demasiado pequeña!), o incluso en la cursilería del ramo de lilas, etcétera.
Lou Andreas-Salome
Mirada retrospectiva
***
—Winston, if you were my husband, I'd poison your tea.
—Madam, if I were your husband I'd drink it.
***
Ya no será,
ya no viviremos juntos, no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa, no te tendré de noche
no te besaré al irme, nunca sabrás quien fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber por qué ni cómo, nunca
ni si era de verdad lo que dijiste que era,
ni quién fuiste, ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido vivir juntos,
querernos, esperarnos, estar.
Ya no soy más que yo para siempre y tú
Ya no serás para mí más que tú.
Ya no estás en un día futuro
no sabré dónde vives, con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca como esa noche, nunca.
No volveré a tocarte. No te veré morir.