Lysander Spooner

Vicio: Acto mediante el cual una persona se perjudica a sí misma.
Crimen: Acto mediante al cual una persona perjudica a otra.

Vicio: Acto mediante el cual una persona se perjudica a sí misma.
Crimen: Acto mediante al cual una persona perjudica a otra.
Monstruo de oro, trazo oscuro
sobre laca de luz nocturna:
dragón de azufre que embadurna
sábanas blancas en puro
fulgor secreto de bengalas.
Ahora, violentamente, el grito
de dos cuerpos en cruz: el rito
del goce quemará las salas
del sentido. Torpor de brillos:
la piel -hangares encendidos-,
por la delicia devastada.
Fuego en los campos amarillos:
en cuerpos mucho tiempo unidos
la claridad grabó una espada.


No existiendo ya los dioses y no existiendo todavía Cristo, hubo desde Cicerón a Marco Aurelio, un momento único en que el hombre estuvo solo.
Un fantasma es aún como un lugar
en el que tu mirada topa
[haciendo un sonido;
pero allí, en esa piel negra,
tu más negra mirada se diluye:
como cuando alguien furioso,
[en su mayor
frenesí patalea lo obscuro,
y bruscamente en el oportuno
[acolchado
de una celda termina y se extingue.
Todas las miradas, que nunca le
[alcanzaron,
parece ocultarlas en sí,
para de ese modo, amenazador y
[malhumorado,
desde ellas observar y así, dormir.
Pero por una vez vuelve, como
[despertado,
su cara completamente hacia la
[tuya:
y allí te reencuentras tú con tu
[mirada
en el ámbar de sus redondos ojos:
encerrada
como un insecto extinguido.

15 de septiembre de 2002
Saul Bellow, en El Mundo. Le pregunta una periodista (italiana, del Corriere) si estamos ante la pérdida de la inocencia de Estados Unidos. Esta pregunta sobre la inocencia se hace mucho, en muchas circunstancias. Nunca he sabido exactamente lo que quiere decir. Bellow tampoco debe de saberlo porque contesta de una manera admirable:
—Lo dudo. Mientras la tragedia se desarrollaba en directo en la tele, los presentadores seguían interrumpiendo continuamente la narración de los hechos, pidiendo disculpas a los telespectadores por haber anulado la crónica de los partidos. Mucha gente estaba indignada porque se habían suspendido los partidos y no por la brutalidad de lo que estaba pasando. ¿Se da cuenta?

*
Un hombre blanco perfectamente bien alimentado
*
Kevin Carter. Este hombre, fotógrafo de élite, consiguió un Pulitzer por una fotografía espantosa. Un niño doblándose por el hambre y muy cerca de un buitre que parecía esperar el fin de la agonía del pobrecito. Nunca he sabido en qué circunstancias se tomó la foto y hasta qué punto era real lo que aparecía. Sí conozco algunos detalles periféricos. Por ejemplo, en el ambiente la llamaban con el sobrenombre de El Periquito. En fin, no es que quiera decir mucho, dado el cariño que se profesan los integrantes de cualquier gremio. También es más o menos conocido que Kevin Carter se suicidó poco después de esa foto y de que el premio Pulitzer impactara en su vida. Y otra cosa: durante algún momento de las festivas jornadas en que le dieron el premio alguien le preguntó lo que le preguntaría cualquiera que mire esa foto y la crea verdadera: "¿qué paso con el niño?". Carter respondió: "Esto… Realmente no sé qué pasó. Supongo que llegaría hasta el comedor, que estaba a unos pocos cientos de pasos." Al parecer insistieron preguntándole: "¿Pero usted no lo acompañó?". Y el fotógrafo dijo: "No, yo me marché de allí, claro". Hasta donde sé no consta que le preguntaran si por lo menos sonó de palmas para ahuyentar al buitre.
Me pone de muy mala leche el engolamiento metafísico de los corresponsales de guerra, especialmente convertido en novelistas sentimentales y desde su ancianidad recuerdan los tiempos heroicos con frases del tipo yo vi cosas que un hombre jamás debiera haber visto. ¡Usted no vio nada! Si cumplió con su trabajo, usted no vio nada. Porque cualquiera de esos tipos que van fotografiando niños y buitres, amor y metralla, basura y crepúsculos, de un lado a otro del mundo, no debe ver nada. No hay ninguna posibilidad de cumplir con dignidad el trabajo si se produce la ínfima implicación que supone una mirada. Quien trabaja allí es un tipo absolutamente ciego e invisible para todos, empezando por sí mismo. Todo su trabajo, su trabajo útil, libre, insurgente, lo realiza ese ojo ciego, el único entrenado para ver en las condiciones más difíciles de sensibilidad.
Desde el sofá de Occidente otro hombre, furioso, señala con el dedo la fotografía y le reprocha a Kevin Carter que no ayude al niño agonizante, que no tire por un momento su cámara y se comporte como un ser humano. Sin duda es un bello propósito, pero ¿cómo sabría el del sofá que la ayuda se ha producido y el agonizante ha vuelto a la vida, si no hay cámara? ¿Acaso no comprende, el del sofá, que sus desahogos humanitarios y gratuitos son sólo posibles porque los Kevin Carter tienen el corazón frío y no mueren contemplando la muerte, y esa condición permite que la muerte viaje y llegue a todos los rincones del globo en las más perfectas condiciones de texto, imagen y sonido? ¿Qué habría sabido, el del tresillo, de ese niño y su buitre, y de tantos otros, si en vez de fotografiarlos el Kevin se hubiese dado a las palmas sin fronteras? El reproche, hipocritón y panzudo, solo tiene, en realidad, un destinatario: él mismo, que no está allí y no puede ayudar al niño como sin duda su buen corazón querría. En realidad él no está allí, como no está tampoco en las calles de su ciudad, cuando las recorre apresurado, invisible y ciego como un fotógrafo americano en África, sin poderse detener a librar de la miseria a los niños que mendigan incluso en los días de lluvia, él también un profesional como la copa de un pino, y al fin consciente, si lo pensara, de que los buenos sentimientos no pueden exhibirse en horario laboral.
Del tiempo que separa a Ínaco de Codro,
que no temió la muerte por su patria,
de eso quieres hablar, y de la estirpe eácida,
y de las guerras bajo Ilión sagrada;
a cuánto compraríamos un buen vino de Quíos
y quién calentaría el agua al fuego;
en la casa de quién, y a qué hora del día
he de quitarme este pelignio frío,
acerca de eso, callas. Vamos, ofrece un brindis,
al novilunio y a la medianoche;
vamos, brinda, muchacho por el augur Murena:
según la voluntad, las copas mezclan
tres o nueve medidas. El vate estupefacto,
que ama a las musas porque son impares,
exigirá tres veces tres medidas; prohibe
ir más allá de tres, temiendo riñas
la Gracia, en compañía de desnudas hermanas.
A mí, me place enloquecer. ¿Por qué
la flauta berecintia detiene su soplido?
¿Y la siringa, por qué cuelga al lado
de la tácita lira? Detesto con pasión
a la mano ahorrativa: esparce rosas
que el envidioso Lyco oiga el furioso estrépito
y que lo escuche esa mujer que tiene
poco apropiada para un viejo como él.
A ti, por tu cabello refulgente,
Télefo, inmaculada estrella de la tarde,
idónea para ti te busca Rhode;
y a mí me abrasa, lento, el amor de Glycera.
Y entonces se insinúa un nuevo horror
en las trémulas almas de los nuestros
y dicen que Laocoonte, por la ofensa
contra el sagrado roble, por lanzar
el asta criminal contra su flanco,
ha pagado su crimen con justicia.
Reclaman que la estatua sea llevada
dentro de la ciudad y que se ruegue
a la diosa, buscando su favor.
Abrimos una brecha en la muralla
y todos se disponen al trabajo:
van colocando ruedas deslizantes
debajo de las patas de la estatua;
sogas de estopa le atan en el cuello.
La máquina fatídica traspone
nuestros muros, preñada de soldados.
Alrededor, muchachos y doncellas
van entonando cánticos sagrados,
y gozan ayudando con la pértiga.
Ya sube y se desliza, amenazante,
dentro de la ciudad. ¡Oh patria, oh casa
de los dioses de Ilión, dardanios muros
famosos en la guerra! Cuatro veces
tuvo que detenerse ante el umbral
de nuestras mismas puertas; cuatro veces
resonaron las armas en su útero;
y aun así, seguimos adelante,
por el afán cegados, inconscientes,
y el infecundo monstruo colocamos
dentro de la sagrada ciudadela.
It is astonishing what a different result one gets by changing the metaphor! Once call the brain an intellectual stomach, and one’s ingenious conception of the classics and geometry as ploughs and harrows seems to settle nothing. But then, it is open to someone else to follow great authorities and call the mind a sheet of white paper or a mirror, in which case one’s knowledge of the digestive process becomes quite irrelevant. It was doubtless an ingenious idea to call the camel the ship of the desert, but it would hardly lead one far in training that useful beast. O Aristotle! if you had the advantage of being ‘the freshest modern’ instead of the greatest ancient, would you not have mingled your praise of metaphorical speech as a sign of high intelligence, with a lamentation that intelligence so rarely shows itself in speech without metaphor,—that we can so seldom declare what a thing is, except by saying it is something else?
Lo que arruina a la alegría es su falta de rigor; obsérvese, por otra parte, la lógica de la hiel...
Lo Real me produce asma.
En vano busca Occidente una forma de agonía digna de su pasado.
Después de todo, quizás este continente no haya jugado aún su última carta. ¿Y si se dedicara a desmoralizar al resto del mundo, a propagar su pestilencia? -Sería una manera de conservar su prestigio, de fascinar todavía.
No hay una sola mentira, eso no; pero a cada diez líneas, la verdad empieza a dar gritos, echa a correr loca y desmelanada por los corredores de su templo, ¡no se reconoce! Puedo sorportar las mentiras -dice-. No puedo sobrevivir a esta sofocante verosimilitud.
Los cuervos afirman que un solo cuervo podría destruir los cielos. Indudablemente, es así, pero el hecho no prueba nada contra los cielos, porque los cielos no significan otra cosa que la imposibilidad de cuervos.
Franz Kafka
*
Algunos dicen con indiferencia: "Después de mí, el diluvio", en tanto que Carlomagno, agonizante, llora al ver los barcos de los normandos. Esa joven llora porque tiene los zapatos agujereados y le entra el agua. Si le digo: "¿Qué importa? Piense en esos millones de hombres que mueren de hambre en los confines de China", ella me responderá con cólera: "Están en China. Y es mi zapato el que está agujereado". Sin embargo, he aquí a otra mujer que llora por el horror del hambre china. Si le digo: "¿Qué le importa? , usted no tiene hambre", ella me mirará con desprecio "¿Qué importa mi propia comodidad?"¿Cómo pues saber lo que es mío? Los discípulos de Cristo preguntaban: ¿Quién es mi prójimo? ¿Cuál es pues la medida de un hombre? ¿Qué fines puede proponerse y qué esperanzas le están permitidas?
*
El País publicó una vez en portada, tras un bombardeo sobre Bagdad, una fotografía muy famosa de un niño amputado. Al día siguiente escribía un lector clamando que había ido a todas las manifestaciones, ¿lo recuerda usted?, y terminaba pidiendo algo parecido a “que no se me atragante el croissant”. O sea que consistía en eso. Ahí sí está su compromiso solidario, manifestarse sí, pero el croissant es sagrado. Y eso, sobre todo esa izquierda siempre tan buena que no duda en agitar la cacerola, me produce bastante molestia. ¿O sea, señor, que usted no es capaz de asumir, de encarar en su solidaridad, un niño que muere? Y luego, respecto a los terroristas islámicos, creo que hay como un reto: ¿y bien, qué quiere usted? ¿Degollar a un hombre delante de la cámara? Muy bien, ya lo ha hecho, ¿qué más quiere? ¿Un niño? ¿Desgarrarlo y abrirle el corazón? Hágalo. ¿Y después qué, va a hacer algo más? Hemos visto a niños muertos por terroristas en Beslán, hemos visto cómo los mataban por la espalda, por cierto, ante la indiferencia española, que a veces parece no estar muy preocupada según de qué país se trate. Pero bueno, ¿tiene usted algún argumento más que ofrecer? Esto me irrita muchísimo, como entenderá. Muy bien señor, ya ha matado niños, les ha quitado el corazón. Ya hemos resistido eso. Si está todo inventado: los aztecas los abrían en caliente, los cogían y se los comían. ¿Tiene usted algún proyecto político, humano? ¿No? ¿Algún argumento más? Listo, desarmado. Mientras esto se relegue a las cavernas de internet, a los ángulos, mientras se revista de la cosa pornográfica, de la oscuridad, pues entonces seguirá teniendo esa plusvalía de lo oculto, lo clandestino, de lo que se ve a medias, de lo imprevisto, que decía Barthes. Barthes, en una de sus pocas frases lúcidas, decía “la seducción se produce en el momento de la aparición-desaparición”. Tenía razón, como cuando a una mujer se le sube la falda. Con el terror pasa igual.
"Ahora puedo decir que el arte es una tontería.
Decía Arthur Rimbaud con muchísima razón. La frase, lapidaria como casi todas las buenas frases que han pervivido en la memoria, puede aplicarse al arte, a la literatura, al amor, a la verdad, a la mentira…, a casi todas las cosas que no caben en los estrechos límites de una definición. En sentido estricto ni el arte, ni la literatura, ni el amor, ni la verdad ni la mentira son una tontería, lo estúpido es intentar acotar un concepto que por su dispersión y subjetividad no permite (ni necesita tampoco) acotaciones. Y, cuando las permite, requiere de perspectiva histórica: ¿qué es el arte ahora? Tendremos una idea más o menos clara dentro de cien o de doscientos años si acaso, para entonces, sigue el mundo girando (cosa ciertamente dudosa).
Definiciones, sin embargo, sobran. El ser humano es ocioso por naturaleza y, la ociosidad, además de ser madre del vicio lo es de la definición. Te copio dos que a mí me placen especialmente, son viejitas y, acaso por ello, intemporales. Son, también, definiciones atípicas puesto que no definen nada.
Magritte:
Un aficionado se encuentra ante un lienzo en el que está representada una vaca. Se vuelve hacia el pintor y le dice: "Amigo mío, usted no entiende de vacas. Una vaca no es así". A lo que responde el pintor: "Pero si esto no es una vaca, es un cuadro".
Y sí es un cuadro es, obviamente, arte (o puede llegar a serlo de acuerdo a los conceptualistas, que ya están un poco en oxidados pero aún sobreviven).
Kandinski:
"Toda obra de arte es hija de su tiempo, muchas veces es madre de nuestros sentimientos. De la misma manera, cada período de la cultura produce un arte propio que no puede repetirse."
(De lo espiritual en el arte)
Ni repetirse ni definirse, diría yo.
¿Qué es al arte ahora? Depende, si te interesa la plástica deberías de consultar con los curadores (¡Vade retro, Satanás!), si la literatura, con los agentes literarios (otra vez vade…etc). Seguramente, unos y otros, te proporcionaran quince definiciones (o dieciséis) a cual más mentirosa que la anterior".
Amor condusse noi ad una morte.
Quali colombe dal disio chiamante.
Nessum magior dopore che ricordarsi del tempo felice ne la miseria.
*
You came in out of the night
And there were flowers in your hand,
Now you will come out of a confusion of people,
Out of a turmoil of speech about you.
I who have seen you amid the primal things
Was angry when they spoke your name
In ordinary places.
I would that the cool waves might flow over my mind,
And that the world should dry as a dead leaf,
Or as a dandelion seed-pod and be swept away,
So that I might find you again,
Alone.